sábado 31 de enero de 2009

La recomendación del lector


Noveno film en esta sección. Noveno guante que me lanzáis y que acepto encantado. Como bien sabéis, la idea de este blog (y de mi vida, en general) es aprender, con lo que descarto a Paco Martínez Soria, del que he visto más cine que de Becker. Así es, Mr.Lombreeze se lleva el gato al agua con su propuesta: La evasión (1960), de Jacques Becker.

"Gaspard Claude es un joven inocente acusado de intento de asesinato de su mujer. Enviado a una cárcel de París, es instalado en una celda junto a otros cuatro duros criminales, los cuales han decidido escapar de la prisión construyendo un laborioso túnel. A regañadientes, convencen al joven para que se una a su plan de fuga y participe en las labores de construcción del túnel. Aclamado ejercicio de precisión narrativa, apabullante en su perfecta simplicidad, es sin duda alguna la obra más redonda de Becker." Filmaffinity

¡Gracias a todos por vuestras recomendaciones!

viernes 30 de enero de 2009

La recomendación de la semana: Borat


Ni estoy de broma ni me alejo de la temática de Oscar que llevo últimamente, ya que Borat optó al Oscar al mejor guión adaptado. Todo un ejercicio de irreverencia a cargo de Sacha Baron Cohen, y uno de los films más divertidos de los últimos años.


jueves 29 de enero de 2009

Opinión: Los grandes aciertos de los Oscar (I)


Los Oscar, esos premios criticados por todos, pero de los que nadie se priva de saber sus ganadores año tras año. Pero, ¿sabemos realmente quién entrega dichos premios y cuál es su labor? Intentaré dar un pequeño repaso sobre la labor de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas americana, y hablaros de grandes aciertos que han tenido dur
ante sus 81 años de historia.

Como sabéis, dicha academia está compuesta por profesionales del cine, con algo más de 6000 miembros de 36 nacionalidades distintas. Dicha restricción tiene su origen en la misma fundación de la AMPAS en 1927, cuyo objetivo era mediar en disputas en el sector y mejor la imagen de éste. Así se organizó una cena con 36 profesionales del medio, de donde salió Douglas Fairbanks, Jr. como primer presidente del AMPAS. Un año más tarde ya habían creado los premios tan populare
s hoy día, a los que completan otros menos conocidos que premian cada año a estudiantes.

Entre esos 36 fundadores tenemos a gente tan ilustre como Raoul Walsh, Henry King, Harold Lloyd o Cecil B. DeMille. Cada año entran nuevos miembros, ya sea por nominaciones de mérito (o ganadores del Oscar), o por recomendación de otro miembro aportando méritos con los que ser aceptado.

Es así como los Oscar ayudan a patrocinar producciones de todo el mundo, relanzándolas incluso en taquilla y dando un breve empujón (cual Navidad con los juguetes) a una industria afectada por la crisis. Buena muestra de dicho bache la hemos tenido recientemente viendo como un director del prestigio de Oliver Stone estrenaba film en La2.

Bueno, ahora que tenemos algo más claros origen y funciones de la AMPAS vamos con un breve repaso a las grandes justicias que han pasado por la historia de estos premios. Probablemente el caso más conocido se dio en 1973, cuando Cabaret competía contra El Padrino de un desconocido Coppola. 11 años antes había arrasado West Side Story y se esperaba que Cabaret repitiera triunfo para un musical. Todo parecía confirmarse cuando el film de Bob Fosse se alzaba con 8 estatuillas mientras que el de Coppola llegaba con solo 2 al premio a mejor película.

Fue entonces cuando saltó la sorpresa al saber que el Oscar al mejor film del año era para El Padrino, dejando en nada los 8 Oscar de Cabaret y convirtiéndola en la mayor premiada que no gana el Oscar a mejor film. Ese mismo año el film de Buñuel El discreto encanto de la burguesía ganaba como mejor film de habla extranjera por Francia. También fue el año del único Oscar para Charles Chaplin, por la banda sonora de Candilejas, 20 años después de su estreno.

La justicia volvió a estar de parte de Coppola dos años después, cuando coló El Padrino II y La conversación entre las cinco finalistas a mejor película, junto a grandes obras como el Chinatown de Polanski. La Conversación se fue de vacío, pero El Padrino II se coronó con 6 Oscars como la primera secuela de una ganadora que también ganaba la estatuilla dorada. Esa noche se llevó 3 Oscars a casa incluyendo su único como director, sumando un total de 5 a sus 36 años.

Y es que hablar de justicia en unos premios es muy relativo, y acostumbramos a considerar como menores premios técnicos y valorar sólo los conocidos como Big Five (película, director, guión y protagonistas). Pero pese a sus 80 ediciones, sólo ha habido tres casos en que un film se haya llevado los cinco, hecho que denota lo repartidos que suelen ser los premios y cómo a veces se obvia la cantidad de estatuillas si ninguna forma parte de las Big Five.


Esos tres films son Sucedió una noche, Alguien voló sobre el nido del cuco y El silencio de los corderos, no habiendo film este año que engrose esa lista ya que ninguno opta a las 5 candidaturas. Otro ejemplo de lo difícil que es tener una gran triunfadora es el h
echo que no existe film que haya ganado las 4 candidaturas de interpretación, solo Un tranvía llamado deseo y Network llegaron a ganar 3 estatuillas por sus interpretaciones.

Y hasta aquí puedo leer. El jueves que viene la segunda parte.

miércoles 28 de enero de 2009

El Desafío: Frost contra Nixon: Howard sigue sin sangre en las venas



"Si el presidente lo hace, significa que no es ilegal." Y tras esa frase, el único presidente norteamericano que ha dimitido de su cargo se derrumbó. Ya se había metido en la boca del lobo y no le quedaba más que reconocer sus errores, dando a la nación la confesión que esperaban. No cabe duda que ese momento es altamente cinematográfico, y como tal, tiene finalmente su adaptación a la gran pantalla.

El encargado de adaptar el libreto de Peter Morgan ha sido Ron Howard, embarcado en la adaptación de Ángeles y Demonios. El mismo Peter Morgan se ha encargado del guión y repiten los actores con los que tanto éxito tuvo la obra en Londres y Broadway. Total, ya se lo saben. Y ha de reconocerse que a la apuesta le sobra atractivo, viendo sometido a juicio televisivo a tan polémico y huraño presidente.

David Frost (Michael Sheen) es un popular presentador británico de programas de variedades. La dimisión de Nixon (Frank Langella) le cogerá trabajando en Australia, donde los altos índices de audiencia del discurso de renuncia del presidente le llevarán a plantearse la posibilidad de entrevistarlo. Pronto comenzará a mover hilos para recaudar el dinero que necesita para tal empresa.

La supuesta candidez de Frost no acabará de convencer a su grupo de expertos para las entrevistas, enfocadas claramente a buscar una declaración de culpabilidad del esquivo ex-presidente. Así dará comienzo una memorable batalla dialéctica entre león y cordero donde el empate no tendrá cabida.

No deja de ser curioso el paralelismo entre Frost y Howard, director siempre tachado de insulso y cuyo Frost/Nixon no cambiará esa fama. El film obviamente se vuelca sobre los personajes, sus personalidades y la búsqueda del reconocimiento, que no sobre los hechos que llevaron a la dimisión a Nixon. En este caso eso es un arma de doble filo, ya que se descontextualizan hechos vitales de cara a entender la dimensión de un personaje como Nixon es llevarlos a un anonimato que evidentemente lo desvirtúa.

Pese a eso, la labor de Frank Langella es soberbia, contenida y enérgica cuando el papel lo requiere. Michael Sheen cumple correctamente con su papel, menos trabajado a nivel de guión, así como el resto del reparto está a la altura, con actores como Sam Rockwell, Kevin Bacon, Matthew Macfadyen, Oliver Platt y Rebecca Hall.

La pegada que le falta al film la tiene los hechos en que se basa, donde Howard se empeña en dar un aire épico al evento. Obviamente no se pueden cambiar los hechos, y se extrae en el film lo que puede resultar relevante de las 29 horas de grabación que se realizaron, pero su desarrollo simplista, el clásico patrón de David contra Goliat y la pobreza expositiva en relación a la labor de Nixon como presidente vuelcan todo el interés en el desenlace.

Otro hecho que no ayuda al film son los diferentes extractos de entrevistas a personajes secundarios que pretenden dar un aspecto documental. Es decir, nos aclaran sus motivaciones y puntos de vista, hecho que a nivel formal funciona, pero no deja de ser una redundancia en la narración. Suponemos que la obra de teatro carecía de esos momentos, que acaban por restar unidad al aspecto visual del film.

En definitiva, un film interesante pero carente de garra. Langella ganará el Oscar por su portentosa interpretación, pero eso no evita la falta de ambición en la propuesta, donde se obvian elementos políticos en un personaje esencialmente político. Eso resta profundidad a un producto que, sin embargo, brilla por los actores y los hechos que narra.

Lo mejor: Langella y las entrevistas.

Lo peor: El poco riesgo que toma Howard, tanto que pese a la fama de mujeriego de Frost tan sólo vemos algún beso con la única chica con la que comparte pantalla en el film.

El dato: Aparte de resaltar que Ron Howard votó por Nixon en el 72, el proyecto lo quisieron Scorsese, Nichols, Clooney y Mendes, antes de ser elegido Howard para ello.

Grandes bandas sonoras: Cumbres Borrascosas


Alfred Newman compuso en 1939 la banda sonora para el film de William Wyler. Para los que no conozcáis al bueno de Newman, es el compositor más laureado en los Oscar, con 9 estatuillas de 45 candidaturas, una de esas nominaciones la obtuvo por la BSO que hoy os traigo, pero que ganó El Mago de Oz. Por si fuera poco, Alfred Newman compuso una de las melodías más famosas de la historia, la fanfarria inicial de los créditos de la 20th Century Fox.



martes 27 de enero de 2009

La frase de la semana: Se7en


"Que el cabrón tenga un carnet de la biblioteca no significa que sea Yoda".


lunes 26 de enero de 2009

La imagen de la semana


Morgueros, hoy vengo con premio bajo el brazo. Y es que desde ReQmana, web donde colaboro con críticas, hemos abierto un especial sobre los Oscar, y a tal afecto una porra sobre los dichos premios con el atractivo del DVD de El Caballero Oscuro para quien acierte más. Sólo tenéis que daros de alta, es gratuíto y podréis encontrar infinidad de críticas de gente mucho más válida que yo en estos avatares. Y no olvidéis visitar la sección dedicada a los Oscar para estar al día, que los habitantes de LCM no damos para tanto.


nóisergsnart lartsigam anu arap acisálc aruhceH: nottuB nimajneB ed osac osoiruc lE


Cada momento de esta vida es irrepetible, en un continuo baile de trenes que no vuelven a pasar y donde toda elección lleva una renuncia implícita. El destino y los azares son líneas tan frágiles e imprevisibles como el humo de un cigarro que se consume en la promesa de un golpe de suerte. Esperanza y melancolía aguardan en los cruces de caminos para quienes creen que su reloj dará marcha atrás a base de errores.

Y ahí entra en juego el transgresor David Fincher, para narrarnos una fábula clásica con fórmulas renovadas donde el héroe recorre su camino en ambas direcciones a la vez y donde su oportunidades son escasas y caducas. El curioso caso de Benjamin Button desprende aroma de epopeya, de rareza que brota en yermo paraje, de gran cine.

El día que el Katrina azota New Orleans, la moribunda Daisy (Cate Blanchett) se encuentra en el hospital junto a su hija Caroline (Julia Ormond). Apurando sus últimos momentos Daisy pide a su hija que le lea el diario de Benjamin Button (Brad Pitt), un amigo de siempre y en el que narra su extraordinaria vida.

Caroline descubrirá la increíble historia del niño que nació viejo y pasó sus años rejuveneciendo, compartiendo partes del viaje con su madre Daisy, y a través de eso, conocer la verdadera historia de sus progenitores. El viaje de un hombre nacido bajo circunstancias inusuales al final de la primera guerra mundial, los lugares que visitó, la gente a la que amó y todo aquello que sobrevive al paso del tiempo.

David Fincher, profundo iconoclasta, adapta el relato corto de F. Scott Fitgerald de mismo título y publicado en 1921, para brindarnos una historia que, como dicen en el mismo relato "solo tiene sentido yendo hacia atrás, pero hay que vivirla hacia adelante". Para ellose vale de Eric Roth, guionista que ganó el Oscar por Forrest Gump, y Robin Swicord para elaborar un guión fabuloso que se eleva como un canto a la vida gracias al excelso trabajo de Alexandre Dasplat en la banda sonora y Claudio Miranda en la fotografía.

Ya conocíamos la habilidad de Fincher con los efectos digitales, pero vuelve a ir un poco más allá y presenta un Brad Pitt realmente creíble a cualquier edad, un personaje que desborda optimismo pese a su condición física. Gran parte del mérito recae en el bioscarizado Greg Cannom, responsable de maquillaje y del rejuvenecimiento de Benjamin Button.

Ello no resta mérito al trabajo de Brad Pitt, convincente llevando por completo el peso de los 166 minutos que dura El curioso caso de Benjamin Button, y que le ha valido la nominación al Oscar. Así como también están estupendos Tilda Swinton, Cate Blanchett, Julia Ormond y Taraji P. Henson (también nominada), muchos de ellos envejeciendo junto al protagonista.

Dicho viaje nos recuerda a Forrest Gump tanto como a Big Fish, mientras en el hospital tenemos una trama parecida a Los Puentes de Madison, y con eso no resto originalidad al producto, sino que recoge virtudes de todas para presentar un relato diferente y único. Fincher se nos muestra ambicioso como rapsoda, usando la mágica historia del personaje para cimentar sobre ella su canto a la vida y a la propia belleza del cine con un curioso aroma a clásico, donde se nos insta a a disfrutar sin ningún tipo de prisa del viaje vital de Benjamin Button.

Así se erige El curioso caso de Benjamin Button en un poema fantástico, Hojas de hierba a 24 fotogramas por segundo, una vida llena de muerte, que nace de su mismo fin y que sigue siendo vida. Instantes sencillos convertidos en extraordinarios gracias al talento de un Fincher del que me atrevo que aún no ha llegado a su madurez creativa, donde aún le quedan ámbitos que reformular bajo su personal prisma.

En definitiva, un film excepcional que destila grandeza a cada plano. Una lección de metalenguaje cinematográfico donde Fincher consigue meternos en el film, oler el salitre, pasear por hoteles vacíos, sentir el peso de la pérdida y la liviandad de la dicha. Un film que no muere con los títulos de crédito, sino que vuelve a nacer.

Lo mejor: El tono y ritmo del film, junto a varias escenas que brillan por sí solas.

Lo peor: Que no malo, las escenas en el presente.

El dato: Antes que Fincher se hiciera cargo el proyecto, pasó por manos de Spielberg, Spike Jonze y Ron Howard.

domingo 25 de enero de 2009

Grandes momentos del cine: Alas


Ya que estamos en pleno mes de Oscars, hoy os quiero traer una delicatessen. Nos remontamos 81 años en el tiempo, cuando el cine era mudo y nacían los Oscar. En 1928 nadie ganó el Oscar al mejor film del año, ya que no existía dicho premio, sino que Alas se alzó con el premio al film más destacado del año. Dirigida por William A. Wellman, y protagonizada por Clara Bow, Charles "Buddy" Rogers y Gary Cooper.


Resultado de la encuesta al mejor film de 2008


¡Pues ya tenemos los mejores films de 2008 según los lectores de LCM! Era de esperar que dos títulos reinaran sobre el resto, y así ha sido, dos de los films más taquilleros de 2008. Éstos son los resultados:


El Caballero Oscuro: 16 votos

Wall·E: 16 votos
Otras: 7 votos

No es país para viejos: 6 votos

El Intercambio: 4 votos
Pozos de Ambición: 3 votos
The Fall: 2 votos
Ironman: 2 votos
Expiación: 2 votos
Gomorra: 0 votos
La Escafandra y la Mariposa: 0 votos




Wall·E y TDK
se reparten el primer puesto sumando más de la mitad de los votos. Eso deja en segundo lugar el premiado film de los Coen que supuso el Oscar para Bardem, y el bronce para la cinta de Angelina Jolie y Clint Eastwood. Gomorra, la multipremiada cinta de Garrone se queda sin votos, y siete de ellos consideran mejor film del año alguno que no está en la lista. Ahora es el momento de comentar qué film cometí el error de dejar fuera de esta lista.


¡Gracias a todos por votar!

sábado 24 de enero de 2009

La recomendación del lector


Llegamos a la novena tanda de vuestras recomendaciones después de la correspondiente reseña sobre Pequeño Buda de Bernardo Bertolucci recomendada por Regina. Aún seguís con ideas frescas y sugerentes para que un servidor pueda seguir implicándose con sus lectores más allá de los comentarios así que no seáis tímidos.

¡Decidid sobre mi devenir, morgueros!

Pequeño Buda: Empate a cero


Me perdonarán los lectores el símil futbolístico referido al séptimo arte, pero es la sensación que me ha dejado el visionado del film de Bertolucci. Ocasiones perdidas, brillo por momentos pero finalmente una importante sensación de intrascendencia. Y es que por momentos parece que Bertolucci se pierde en su narración y no acaba de darle un sentido al aspecto visual, a veces simplemente caprichoso.

6 años después de su apabullante éxito con El Último Emperador, Bertolucci vuelve a fomar equipo con Mark Peploe y Rudy Wurlitzer para las labores de guión, Vittorio Storaro en la fotografía, Pietro Scalia en el montaje y Ryuichi Sakamoto en la banda sonora, todos ellos ganadores del Oscar. Sin embargo esta vez la apuesta no salió redonda, carente de la épica y la majestuosidad de el film que le encumbró.

Al Lama Norbu (Roucheng Ying) se le acaba su tiempo cuando desde Seattle le llegan notícias de un extraño chico al que creen la reencarnación de su maestro. La presencia de los monjes tibetanos sorprenderá a a Lisa (Bridget Fonda) y Dean (Chris Isaak) , padres de Jesse (Alex Wiesendanger), al serles revelada la posible reencarnación que hay en su hijo.

Los padres de Jesse le permitirán empaparse de la cultura budista e ir asumiendo la posibilidad de ser la reencarnación de un gran maestro. Así es como su viaje les llevará a Bután donde otros dos niños son han mostrado también esos signos y serán los expertos quienes deban dictaminar cual de ellos es su maestro.

Probablemente se le pueden achacar dos problemas imporantes al film: Los innecesarios rodeos para explicar la vida de Siddhartha, y la escasa profundidad con que se narran. Si bien parece que Bertolucci se encuentra más a gusto recreando su historia, la trama actual carece de fuerza y verosimilitud, cuando probablemente hubiera funcionado mejor dando prioridad a la segunda, en la que vemos varias incongruencias.

Se trata muy superficialmente la evolución de Dean así cómo la relación con Lisa, donde el contraste de colores funciona, pero todo el desarrollo parece precipitado. Por otro lado, muchos momentos de la recreación de la vida de Siddhartha parecen salirse de la fabuloso para caer en lo ridículo, más allá del acierto al elegir a Keanu Reeves como intérprete. Ello lleva a que el espectáculo resulte más visual que intelectual y no mantenga un grado de interés constante en lo que se nos narra.

En el reparto sólo cabe destacar las interpretaciones de Roucheng Ying y Alex Wiesendanger, que consiguen dar credibilidad a sus personajes y crear una química entre ellos que da fuerza a la narración. Es así como consigue Pequeño Buda tenernos intrigados hasta su desenlace, interesados por el devenir del pequeño Jesse. El resto de personajes son víctimas de su talento (o carencia de éste) y el pobre perfil que de ellos da el guión.

Como antes he comentado, a Pequeño Buda le falta la majestuosidad de El Último Emperador, aunque se nota el sello de Bertolucci en exteriores, donde tiene más libertad para llenar de colorido la pantalla, tanto que incluso a veces parece olvidar el propósito de la escena. Queda patente ese desorden en la escena donde fábula y realidad se mezclan sin ningún sentido más allá del estético.

En definitiva, Pequeño Buda es un film interesante pero difuso, del que desconectamos con facilidad y cogemos retales de metraje para crearnos una historia sólida gracias al trabajo de Roucheng Ying y Alex Wiesendanger. El resto es un cúmulo de intrascendencia que sería menos lastre si su duración fuera algo más ligera que sus 135 minutos de duración.

Lo mejor: La historia entre Jesse y el Lama Norbu.

Lo peor: La cantidad de caprichos visuales a la que somos sometidos.

El dato: Para el famélico aspecto que presenta Keanu Reeves en su vida de asceta, siguió una dieta a base de naranjas y agua.

viernes 23 de enero de 2009

La recomendación de la semana: Los mejores años de nuestra vida


Semana de nominaciones al Oscar, así que os invito a un viaje de 63 años en el tiempo. en 1946 ganaba el magnífico film de William Wyler 7 Oscars, narrando la vida de una serie de veteranos de la segunda guerra mundial, y su dura vuelta a la sociedad.


jueves 22 de enero de 2009

Nominados al Oscar 2009


Quédense con esta cara, porque El curioso caso de Benjamin Button, con sus 13 nominaciones al Oscar es la gran favorita de este año. Tras ella la sigue la sensación del momento, Slumdog Millionaire, con 10 nominaciones, y con 8 tenemos a El Caballero Oscuro y Mi nombre es Harvey Milk. Heath Ledger ha conseguido su nominación como mejor actor de reparto, así como Kate Winslet sólo la nominación como mejor actriz principal. Clint Eastwood es el gran olvidado, obteniendo solo 3 nominaciones para El Intercambio (actriz, fotografía y dirección artística) y ninguna por Gran Torino.

El curioso caso de Benjamin Button

Esta es la lista completa de nominados:

· Mejor película:

El desafío: Frost contra Nixon
Mi nombre es Harvey Milk
Slumdog Millionaire
El curioso caso de Benjamin Button
El Lector

· Mejor director:

Danny Boyle, por Slumdog Millionaire
David Fincher
, por El curioso caso de Benjamin Button
Gus Van Sant, por
Mi nombre es Harvey Milk
Ron Howard, por
El desafío: Frost contra Nixon
Stephen Daldry, por El Lector

· Mejor actor:

Brad Pitt, por El curioso caso de Benjamin Button
Frank Langella, por
El desafío: Frost contra Nixon
Mickey Rourke, por The Wrestler
Richard Jenkins, por The Visitor
Sean Penn, por Mi nombre es Harvey Milk

· Mejor actriz:

Angelina Jolie, por El Intercambio
Anne Hathaway, por La boda de Rachel
Kate Winslet, por
El Lector
Melissa Leo, por Frozen River
Meryl Streep, por Doubt

· Mejor actor de reparto:

Heath Ledger, por El Caballero Oscuro
Josh Brolin, por Mi nombre es Harvey Milk
Michael Shannon, por Revolutionary Road
Philip Seymour Hoffman, por Doubt
Robert Downey Jr., por Tropic Thunder

· Mejor actriz de reparto:

Amy Adams, por Doubt
Marisa Tomei, por The Wrestler
Penélope Cruz, por Vicky Cristina Barcelona
Taraji P. Henson, por El curioso caso de Benjamin Button
Viola Davis, por Doubt

· Mejor película de habla no inglesa:

Departures (Japón)
Revanche (Austria)
The Baader Meinhof Complex (Alemania)
The Class (Francia)
Waltz with Bashir (Israel)

· Mejor film de animación:

Bolt
Kung-Fu Panda
Wall·E

· Mejor guión original:

Andrew Stanton, Jim Reardon y Pete Docter, por Wall·E
Courtney Hunt, por Frozen River
Dustin Lance Black, por Mi Nombre es Harvey Milk
Martin McDonagh, por Escondidos en Brujas
Mike Leigh, por Happy: Un cuento sobre la felicidad

· Mejor guión adaptado:

Simon Beaufoy, por Slumdog Millionaire
Eric Roth y Robin Swicord, por El curioso caso de Benjamin Button
Peter Morgan, por
El desafío: Frost contra Nixon
Davie Hare, por El Lector
John Patrick Shanley, por Doubt

· Mejor fotografía:

Tom Stern, por El Intercambio
Anthony Dod Mantle, por Slumdog Millionaire
Claudio Miranda, por El curioso caso de Benjamin Button
Wally Pfister, por El Caballero Oscuro
Chris Menges y Roger Deakins, por
El Lector

· Mejor montaje:

Chris Dickens, por Slumdog Millionaire
Kirk Baxter y Angus Wall, por El curioso caso de Benjamin Button
Elliot Graham, por Mi nombre es Harvey Milk
Mike Hill y Dan Hanley, por
El desafío: Frost contra Nixon
Lee Smith, por El Caballero Oscuro

· Mejor dirección artística:

El Intercambio
El curioso caso de Benjamin Button
El Caballero Oscuro
La Duquesa
Revolutionary Road

· Mejor banda sonora:

Danny Elfman, por Mi nombre es Harvey Milk
A. R. Rahman, por Slumdog Millionaire
Alexandre Desplat, por El curioso caso de Benjamin Button
James Newton Howard, por Resistencia
Thomas Newman, por Wall·E

· Mejor canción original:

Down to Earth (Wall·E)
Jai Ho (
Slumdog Millionaire)
O... Saya (
Slumdog Millionaire)

· Mejor vestuario:

Australia
El curioso caso de Benjamin Button
La Duquesa
Mi nombre es Harvey Milk
Revolutionary Road

· Mejor maquillaje:

El curioso caso de Benjamin Button
El Caballero Oscuro
Hellboy II: El ejército dorado

· Mejores efectos visuales:

El Caballero Oscuro
Iron Man
El curioso caso de Benjamin Button

· Mejor sonido:

El curioso caso de Benjamin Button
El Caballero Oscuro
Slumdog Millionaire
Wanted
Wall·E

· Mejor montaje de sonido:

Iron Man
El Caballero Oscuro
Slumdog Millionaire
Wanted
Wall·E

· Mejor documental:

The Betrayal
Encounters at the end of the world
Man on Wire
The Garden
Trouble of Water

· Mejor corto documental:

The Conscience of Nhem En
The Final Inch
Smile Plinki
The Witness - From the balcony of room 306

· Mejor corto de acción real:

Auf der Strecke
Manon on the Asfalt
Spielzeugland
New Boy
The Pig

· Mejor corto animado:

Presto
La Maison en petits cubes
Lavatory - Lovestory
Oktapodi
This Way Up

miércoles 21 de enero de 2009

Nominados a los Razzies 2009


Ya han llegado las nominaciones al peor cine del otro lado del charco, en esos premios conocidos como Anti-Oscar pero que realmente se llaman Razzies. Echad un ojo a la lista de nominados, y más abajo comentamos.


Peor película:
El Incidente (M. Night Shyamalan)
In the Name of the King (Uwe Boll)
El gurú del buen rollo (Mike Myers)
The Hottie & the Nottie (Tom Putnam)
Casi 300 y Disaster Movie (Jason Friedberg y Aaron Seltzer)

Peor Actor:
Al Pacino (88 minutos y Asesinato justo)
Eddie Murphy (Atrapado en un pirado)
Larry The Cable Guy (Witless Protection)
Mike Myers (El gurú del buen rollo)
Mark Wahlberg (El Incidente y Max Payne)

Peor Actriz:
Jessica Alba (El gurú del buen rollo y The Eye)
Cameron Diaz (Algo pasa en Las Vegas)
Paris Hilton (The Hottie & the Nottie)
Kate Hudson (Como locos... a por el oro y Una novia para dos)
Todo el reparto femenino de The Women (Meg Ryan, Eva Mendes, Annette Bening, Jada Pinkett-Smith y Debra Messing)

Peor Actor de reparto:
Uwe Boll (Postal)
Ben Kingsley (El gurú del buen rollo, The Wackness y War, INC)
Burt Reynolds (In the Name of the King y Deal)
Pierce Brosnan (Mamma Mia!)
Verne Troyer (El gurú del buen royo y Postal)

Peor Actriz de reparto:
Carmen Electra (Casi 300 y Disaster Movie)
Paris Hilton (Repo! The Genetic Opera)
Kim Kardashian (Disaster Movie)
Jenny McCarthy (Witless Protection)
Leelee Sobieski (88 minutos y In the Name of the King)

Peor Pareja:
Cameron Diaz y Ashton Kutcher (Algo pasa en Las Vegas)
Paris Hilton, Christine Lakin o Joel David Moore (The Hottie & the Nottie)
Larry the Cable Guy & Jenny McCarthy (Witless Protection)
Eddie Murphy dentro de Eddie Murphy (Atrapado en un pirado)
Uwe Boll y... cualquier intérprete, cámara o guionista

Peor precuela, remake, timo o secuela:
Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal
Speed Racer
The Day the Earth Blowed Up Real Good (en referencia a Ultimátum a la Tierra)
Star Wars: The Clone Wars
Casi 300 y Disaster Movie

Peor Director:
Jason Friedberg y Aaron Seltzer (Casi 300 y Disaster Movie)
M. Night Shyamalan (El Incidente)
Mike Myers (El gurú del buen rollo)
Uwe Boll (In the Name of the King)
Tom Putnam (The Hottie and the Nottie)

Peor Guión:
Casi 300 y Disaster Movie
El Incidente
El gurú del buen rollo
In the Name of the King
The Hottie and the Nottie

Peores logros en una carrera cinematográfica:
Uwe Boll


Ya hemos visto que la gran favorita es Disaster Movie con 6 nominaciones, mientras que con 5 tenemos Casi 300, The Hottie and the Nottie, El gurú del buen rollo y In the name of the King. Con 4 queda El Incidente, el último film de M. Night Shyamalan.

Como habéis podido comprobar, me he tragado mucho bodrio ya que cubro gran parte de las candidatas. Gracias a eso puedo decir que estoy bastante de acuerdo con los elegidos, especialmente con Al Pacino, al que estoy buscando isla para que se retire. Shyamalan repite opciones tras La Joven del Agua y amenaza con ser un habitual de dichos premios, y a Myers la caen pocas nominaciones para las que se merece.

En fin, ¿qué os parecen las nominaciones? ¿Quién creéis que debería haber sido nominado?

Fuente: El blog de Chacal


Grandes bandas sonoras: El talento de Mr. Ripley


Todo un repaso por los clásicos del jazz de la mano del difunto Anthony Minghella, con viaje por tugurios italianos incluido. Así canta Matt Damon My Funny Valentine.


martes 20 de enero de 2009

La frase de la semana: Rebeca


"No había luna. Encima de nuestras cabezas el cielo estaba negro como la tinta. Pero hacia el horizonte aparecia iluminado por una viva luz roja, como salpicado de sangre. El viento salobre del mar venia lleno de cenizas..."


Zeitgeist Addendum: El megalómano que se emborrachó de éxito


Más de lo mismo, para qué voy a engañaros. Después de leer absolutas barbaridades en la reseña que dediqué a Zeitgeist, dan ganas de ni hablar de este Addendum, porque las críticas van a ser las mismas. Por si acaso, me tomo la licencia de aclarar ciertos puntos que veo que muchas veces no se entienden.

Si Zeitgeist critica las religiones, y yo a Zeitgeist, eso NO me convierte en un creyente. Si Zeigeist dice que las corporaciones nos dominan y van a ponernos chips, y yo critico Zeitgeist, eso NO significa que no crea que el dinero mueve el mundo. Y sobretodo, internet como fuente de información es mucho más fiable que los testigos que presenta Peter Joseph como auténticos, cuando pueden ser sus vecinos a tenor de las mentiras que ya vimos en Zeitgeist.

Si Zeitgeist (El espíritu de la era) se dividía en tres partes, englobando religión, economía y violencia, el Addendum se divide en 4, dedicadas a las prácticas bancarias, el proceso de esclavización de países, el Proyecto Venus y el papel del hombre en la naturaleza. Finalmente se vuelca hacia un activismo extremo pidiéndonos una transformación social a través de boicotear a CityBank y otras, dejando de ver las noticias en televisión e informándonos por internet, no votando, y expandiendo su mensaje a todo el mundo. Supongo que en el montaje del director nos pedirá nuestro sueldo para pagarse la gasolina, y derecho a follarse a nuestras parejas.

No es casual que Peter Joseph lance su documental en plena crisis económica mundial, donde hablar del fallo del sistema monetario actual es ventajista. Lo curioso es que para creer su mensaje hay que pensar que Joseph ha sido capaz de ver lo que expertos y premios Nobel no han sido capaces de ver, hecho que intenta probar con un preciso análisis de dicho sistema a través de un texto publicado por la Reserva Federal.

Para ello se centra en tres hechos, culpables de la crisis que vivimos. La Reserva Federal, que es una entidad privada, encuña la moneda americana y se la presta a EE.UU. con intereses, lo que lleva a una deuda eterna ya que por cada dólar que pides, debes algo más de uno. Ese dinero es usado por los bancos para inventarse otro tanto a partir de nuestros ingresos, y ese dinero ficticio no existe con lo cual es imposible devolverlo al banco y finalmente a la Reserva Federal.

Bien, la Reserva Federal es esencialmente privada, pero sometida al control semi-anual del gobierno americano, o en boca de la Wikipedia "El Sistema de Reserva Federal es una entidad gubernamental con componentes privados". Como tal, presta dinero con interés o otro tipo de tasas a bancos, pero NO al gobierno americano, con lo que la base discursiva de Joseph cojea. Y sobre el dinero que inventan los bancos, se explica básicamente con algo tan conspiranoide como una simple hipoteca. Nadie inventa dinero, sino que se crea en base a un contrato que firmamos conforme nuestro futuro dinero pertenece a una entidad.

Su segunda parte se centra en el testimonio de un llamado sicario económico, encargado de corromper líderes para esclavizar sus países. El mecanismo es sencillo, pequeños países ricos en recursos son tentados con un préstamo cuya devolución es imposible, y esa deuda se la cobra el gobierno americano con rebajas en petróleo, etc. Dicho sicarios ayudan a ese proceso y tratan de corromper a los líderes para que den de lado al pueblo y privaticen tantos sectores como sea posible. Si el sicario no logra su objetivo, envían los llamados chacales, que básicamente doblegan por la fuerza a dichos líderes, o los eliminan. En ese apartado vemos varios casos acontecidos en Sudamérica bastante conocidos y en los que el testimonio casualmente participó y no tiene el mínimo rubor en reconocer. Si finalmente eso no funciona, queda el recurso de la fuerza bruta, declarando la guerra a dichos países.

Después de plantearnos tan negro presente, pasamos a preciosas imágenes futuristas del llamado Proyecto Venus. Los puntos básicos de dicho proyecto son un mundo sin dinero, policía ni trabajo, donde la tecnología es tan avanzada y los recursos tan abundantes que no tenemos más que dedicar nuestra vida al aprendizaje. Los responsables del proyecto sostienen que nuestra sociedad corrompe el alma y nos hace creer que el ser humano es competitivo y egoísta, y en un mundo sin dinero ni empresas compitiendo por los recursos, la visión del ser humano cambiaría. Para ello argumentan que nuestro mundo tiene recursos de sobras para producir energía y alimento para todos, pero le falta la tecnología necesaria porque las grandes corporaciones no están interesadas en perder su posición.

Cierto es que hay muchas fuentes alternativas de energía, más limpias y como bien apunta Joseph sin gasto energético adicional en su uso, que no son explotadas porque existe un monopolio de oro negro, pero también es cierto que si ciertas fuentes de energia son más rentables a las empresas ya se estarían utilizando. Y una utopía donde nadie trabaje es imposible, porque el concepto "mantenimiento" existirá siempre, así como la naturaleza humana está marcada con sangre desde antes de que existiera la moneda. Codicia, ira y envidia existirán siempre más allá del tipo de gobierno que tengamos, los recursos o la religión. Eso lo sé yo, lo sabes tú y lo sabía el sabio Shakespeare.

Y así llegamos a la parte final, donde se nos insta a creer en un nuevo tipo de enfoque más allá del sistema actual que rige este mundo, centrado en el ser humano como ente global, y la propia concepción equivocada de nuestra conexión con la naturaleza. Todo ello con el entusiasta comentario del sicario económico visto anteriormente, ahora víctima de un ataque de conciencia. Es aquí donde se nos insta a un activismo en pro de una transformación social.

El tono del documental no deja de ser como en el anterior, oscuro, tendencioso pero sorprendentemente efectivo. No me cansaré de repetir que pese a las falacias que plantea Zeitgeist y su Addendum, es un documental de necesario visionado y con varios premios a sus espaldas. Y para mí ahí reside su éxito, a la labor de un amante de las conspiraciones que con el Movie Maker es capaz de generar un eco tan importante en la sociedad, ayudado de Google claro.

Se nota que Joseph ha aprendido de sus errores, y ha potenciado su discurso, con un empaque visual más agresivo y un reiterativo ataque a las entidades bancarias. Procura ser más argumentativo y menos sensacionalista, pese a no dejar de repetir frases tremendamente efectistas. El ritmo que imprime al documental es alto, como en el anterior, dejando poco margen a la reflexión y alargando su exposición económica en exceso para alguien no muy interesado o informado sobre el sistema monetario.



En definitiva, Zeitgeist Addendum vuelve a ser imprescindible en la medida que es capaz de despertar al espectador una parte crítica adormecida por los problemas cotidianos. Si el dinero mueve el mundo, se vuelve necesaria la exposición de Thomas sobre economía, que no por imprecisa es desechable.

Lo mejor: Su carácter didáctico.

Lo peor: La soberbia de Joseph al insistir numerosas veces en una verdad que sólo él ha visto.

El dato: El video lo tenéis en la crítica gracias a Google, empresa no competitiva y sin ánimo de lucro.

lunes 19 de enero de 2009

La imagen de la semana


Cierto es que esta semana conoceremos las nominaciones a los Oscar, pero es que Lost es un estilo de vida. Miércoles 21, Because you left y The Lie, que prometen dejarnos temblando, a los servidores del emule también. Desde aquí pido ya un Oscar para John Locke y otro para Wall·E.

¿Soy yo o el poster tiene 2 spoilers como la copa de un pino?

domingo 18 de enero de 2009

Grandes momentos del cine: ONCE


Viendo que la banda sonora de la semana no ha tenido gran calado y que me empieza a invadir el espíritu de los Oscar, os traigo banda sonora y gran momento del cine todo junto. Simplemente asombroso cómo nace la magia de algo tan sencillo, y que en este caso, se premio con el Oscar a la mejor canción.



Revolutionary Road: Cuando el conformismo nos mata lentamente


Hay personas incapaces de vivir en la norma, incapaces de echar raíces en tierra firme. A medio camino entre la huida y la persecución, la estabilidad se torna en arenas movedizas y la rutina en un asfixiante cautiverio. Cuando el deseo no es la perdición, sino el abismo que se abre ante nosotros al perder la ganas de buscar respuestas, restando días al calendario y aprendiendo que adivinar nuestro futuro no es difícil cuando nos cuesta diferenciar entre pretérito, presente y futuro.

Algunos viven en perpetua búsqueda de su lugar en el mundo, mientras que otros se conforman con formular la pregunta y acomodarse en la monotonía. No es una elección, no es una virtud, es un hambre nacida huérfana y bulímica con un ahora siempre caduco y donde la rendición se paga con una mediocre normalidad. Algunos no han nacido para la supervivencia ni para beber la vida a pequeños tragos.

En los años cincuenta, Frank (Leonardo DiCaprio) y April (Kate Winslet) son una joven pareja que vive en los suburbios de Connecticut. Su vida, aparentemente feliz para muchos otros, tras casarse y tener dos hijos, se encuentran ante la disyuntiva de luchar por sus verdaderos deseos o conformarse con su estado actual, una vida donde ambos se sienten mediocres.

Ellos siempre se vieron el uno al otro especiales, diferentes, preparados para alcanzar los sueños y lograr altos ideales, pero el poder de la rutina hace mella en Frank mientras que paulatinamente ahoga a April, provocando una serie de discusiones llegando a un punto donde nada volverá a ser igual.

Sam Mendes vuelve a sumergirse en los cimientos de la sociedad moderna y el american way of life, pero si American Beauty era una propuesta más cáustica y exagerada ejecutada con marionetas, Revolutionary Road es dolorosamente real. La historia se polariza en dos personajes que abarcan el triunfo del acomodamiento y el fracaso del soñador.

La historia funciona gracias al inefable trabajo de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, en unos papeles hechos para ellos. Y es que si hace poco comentaba la importancia de la imagen del actor de cara al casting, no puedo más que aplaudir el arriesgado acierto en Revolutionary Road. Podría uno pensar que dos jóvenes triunfadores como Winslet y DiCaprio no acabarían de parecernos unos perdedores, pero su excelente trabajo y los acertados planos de Mendes nos los presentan como dos seres destinados a brillar y finalmente fundidos al gris de la norma. Cabe destacar también el contrapunto de Kathy Bates en su papel de arrendataria encantada con la modélica pareja.

La apuesta me remite de inmediato a dos joyas del cine reciente, como son Lost in Translation y Las Horas, pero en este caso la novela de Richard Yates, y por consiguiente el guión de Justin Haythe, optan por la batalla verbal en vez de la insinuación. Eso lleva a una claridad expositiva que duele como un puñal, pero la trama se encierra en ello y a muchos puede no parecerles suficiente su discurso. Alguien me dijo una vez que en Lost in Translation no pasa absolutamente nada, cuando insisto en que esa "nada" es lo que pasa el 99% de nuestra vida.

El principal error que podemos encontrar en el film es la clara inclinación que vemos hacia uno de los personajes/discurso, que lleva a todo la trama a confabular con ellos hasta el punto de indentificarlos con un enfermo mental (Michael Shannon). Demasiado obvio. Sin embargo el film luce una factura extraordinaria, desde la banda sonora (Thomas Newman) a la fotografía (Roger Deakins), toda una maquinaria que funciona a la perfección resaltando lo que los personajes callan, llevando a Winslet a parecer la mujer más hermosa del mundo para después ser la ama de casa más vulgar del planeta.

Sam Mendes ha rodado, en mi opinión, su mejor film. Quizás menos ambicioso que American Beauty, menos pulido que Camino a la Perdición o menos comprometido que Jarhead, pero tremendamente poderoso en su ataque al seno de una sociedad adormecida y conformista. Sólo somos esclavos de nosotros mismos, y si hace poco veíamos con Capra la virtud de saber apreciar la escasez, Mendes nos trae un perpetuum mobile de personajes en eterna búsqueda de identidad.

En definitiva, un film absolutamente necesario, una de aquellas películas que nos importa poco que no sean obras maestras porque hacen nuestro su mensaje por encima de muchos otros films que crían polvo en las videotecas. Un deprimente relato sobre el inconformismo crónico de personas incapaces de ser anónimas, de ver los trenes pasar y nunca ser capaz de brillar con luz propia.

Lo mejor: Más allá de las portentosas interpretaciones, el plano final es demoledor.

Lo peor: El resto de personajes son tan obvios que jamás son un argumento en contra de los protagonistas.

El dato: Mendes rodó el film en orden cronológico, dirigiendo a través de un monitor las escenas de amor entre su esposa y DiCaprio.

sábado 17 de enero de 2009

La recomendación del lector


Pues cada vez se parece más el proceso de elección a las carreras de caballos, donde ya no tengo un abanico donde elegir, sino que la elegida acaba siendo la que más arriba esté en la cola. Y si hace tres horas presumía como ganadora a Leyendas de Pasión, finalmente va a ser Pequeño Buda, el film de Bernardo Bertolucci, recomendada por Regina.

¡Gracias a todos por vuestras recomendaciones!


Cortometrajes: Santiago de Sangre


Francisco Calvelo, director del cortometraje que hoy os traigo, y espero que habitual lector de LCM, se ha puesto en contacto conmigo para hacerme saber de Santiago de Sangre. En dicha web podréis encontrar información sobre el cortometraje, y links a muchos otros proyectos, y es que siempre es bueno apoyar a los jóvenes talentos.

Santiago de Sangre narra una historia de vampiros en Santiago de Compostela, ciudad que supone una prisión para estos seres nocturnos. El corto es una historia completa, cuyo director busca ahora la posibilidad de convertirla en un largo. Espero que os guste, morgueros.



Opinión: ¿Cuál es el mejor género para un film fallido?


Y es que no son pocas las veces que pagamos nuestra entrada con inocente ilusión, y a cambio recibimos esperpentos colosales. Y yo me pregunto, si ese es vuestro caso ¿qué genero preferís que os decepcione profundamente con tal de sacar algo bueno del visionado? Yo lo tengo claro, el cine de terror, que ha dado grandes films tan cutres como entretenidos.

Pero obviamente, dichos fracasos no son propiedad exclusiva del cine de terror, ni hablo de films de serie B, sino que todos los géneros tienen sus grandes descalabros que lo único que consiguen es despertar la risa del espectador. No creo que muchos de vosotros hayan podido olvidar el aspecto de Ben Affleck ataviado como DareDevil, o el día que Kevin Costner se puso branquias en WaterWorld.

Otro de esos grandes momentos vino de la mano del gran Samuel L. Jackson en Deep Blue Sea, cuando en pleno discurso memorable en escualo cumple con nuestros deseos. Algo parecido deberían haber planteado los hermanos Wachowsky en la escena del arquitecto de Matrix Reloaded, hubiera mejorado mucho el film.



Casos recientes los hemos podido ver en la infame 88 minutos, donde Al Pacino da vida a un septuagenario seductor corriendo como un pingüino, o la brillante escena de las mariposas y el pañuelo en El Ilusionista. Y es que una risa inesperada vale el doble, y brinda una felicidad que acabamos asociando a todo tipo de desastrosos productos.

Personalmente quedé horrorizado con 1408, film del que he oído toda clase de barbaridades, como que John Cusack está espléndido, o que no es un film de terror sino un drama sobrenatural. El visionado cambió bastante cuando insistí a unos amigos para verla juntos y comentar las jugadas, y para nuestras retinas queda eternamente Samuel L. Jackson (de nuevo) soltando otro discurso desde una nevera.



Algo parecido me pasó con un film que hace pocos años me pareció soberbio, y un reciente revisionado me lo confirmó como una tomadura de pelo. No es otro que Equilibrium, donde podemos ver a Christian Bale matando a golpe de movimiento a medio camino entre las sevillanas y el thai chi. Sin duda, toda una comedia encubierta como film de ciencia-ficción, en un caso parecido a la divertidísima Alien Resurrección.



Si bien no sólo éstos géneros tienen exclusividad sobre ese humor que nace del absurdo, también hay actores bien dotados para ello, como Nicolas Cage o Ben Affleck, con memorables papeles en DareDevil, Pearl Harbor o Paycheck. O films que lejos de la hilaridad nos seducen con un breve momento de absurdo, como Albert Finney mostrando sus dotes al volante en Antes que el diablo sepa que has muerto, o la psicodelia de Oliver Stone en la batalla con elefantes de Alejandro Magno.

Ejemplos hay miles, y seguro que cada uno de vosotros guarda en un rinconcito del corazón ese film que sólo vosotros entendisteis que era una comedia, un chiste y un magistral desastre. Es vuestro turno, morgueros. Si os han de dar gato por liebre, ¿qué género preferís?

viernes 16 de enero de 2009

La recomendación de la semana: El hombre del tiempo


Verbinski lejos de piratas y televisores, con un Nicolas Cage eligiendo un buen papel, con el pelo corto (por eso de la maldición del pelo largo) y con Michael Caine en un papel de peso. Motivos de sobras para un drama con toques de comedia negra.


jueves 15 de enero de 2009

Siete Almas: El peso de la culpa le va grande a Smith


No hace mucho hablábamos sobre la influencia de la bondad de un hombre sobra la vida de los demás, reflejada en ese clásico llamado ¡Qué bello es vivir!. Ahora llega a nuestras pantallas una historia que trata el mismo tema, desde otro ángulo y con la firma de Gabriele Muccino, director de En Busca de la felicidad, y con Will Smith de nuevo al frente del reparto.

Siete almas puede verse como un compendio ente La vida es bella, Amelie y 21 gramos, añadiendo la antes mencionada, y con el tono sombrío del film de Iñárritu. De una potencia dramática enorme, peca de preparar en exceso el terreno y articular las emociones a través de Will Smith, en un papel que le va grande. Siete Almas es un gran film, pero podría haber sido inolvidable.

Ben Thomas (Will Smith) es un empleado del departamento del Tesoro de los Estados Unidos cuya implicación con las personas a las que investiga sobrepasa lo normal. Obsesionado con saber quién es buena persona y quién no y una rutina de trabajo poco corriente, parecerá obsesionarse con una lista de 7 personas.

Todas esas personas parecen necesitar algún tipo de ayuda, tanto económica como médica, pero será Emily Posa (Rosario Dawson) con la que estreche mayores lazos. Emily sufre de una afección cardíaca que requiere un transplante urgente, mientras el fisco acumula sus deudas. Mientras Ben procura ayuda desinteresadamente a esas 7 personas, con Emily surgirá algo más.

He de reconocer que la potencia dramática de la historia es sobrecogedora. Cierto es que se nota sobradamente estudiada y eso puede llevar a sentirse manipulado, a ver escenas del tipo "aquí toca llorar", o "aquí toca horrorizarse", pero ese no es el gran problema del film. El drama funciona, la historia acaba llegando al espectador y resulta difícil no quedar impactado o reflexionar (aunque sea brevemente) sobre la historia que nos acaban de contar.

El gran problema que lastra el film se puede dividir en dos factores. Por un lado Siete almas juega con la intriga torpemente, ya que hasta casi su resolución no se nos detallan los motivos del comportamiento de Ben. En mi caso vi venir la trama pronto, y las pistas y flashbacks que vemos me resultaron redundantes e innecesarios. Mientras que si no resolvemos el rompecabezas, su solución llega suficientemente tarde como para empatizar con el personaje de Ben e implicarte en la historia.

Eso lleva al segundo factor, y es que Will Smith, del que no niego su talla como actor, en éste caso no es capaz transmitir nada sin esa trama encriptada. Su personaje resulta distante y sus muecas risibles, cuando se empeña en expresar con los labios lo que debe estar en la mirada. En ese aspecto hay que destacar la extraordinaria labor de Rosario Dawson, que borda el papel y nos conecta con el personaje de Ben a través del suyo y con el que realmente empatizamos.

Por breve que sea el papel de Woody Harrelson, también cabe destacar su interpretación, mientras que la de Barry Pepper o Michael Ealy roza lo testimonial tanto en metraje como en talento. Dicho error de enfoque en la trama recae sobre Grant Nieporte, guionista debutante en la gran pantalla, que pese a plantear una gran historia, juega mal las cartas a la hora de provocar algo más que la curiosidad en el espectador.

Gabriele Muccino apuesta por dar prioridad a los personajes por encima de la belleza visual del conjunto. Con ello nos da numeroso primeros planos de los personajes, escenas cámara al hombro siguiendo a los protagonistas, y una innecesaria afición por filmar los planos a golpe de enfoque y desenfoque. No es una apuesta virtuosa la suya, sino testimonial, que huye del alarde y deja al espectador centrado en la trama, con lo que debe considerarse un acierto.

En definitiva, Siete almas es un film notable, contundente y emotivo. Una propuesta que cojea pero no llega a caerse, donde el trabajo de Rosario Dawson compensa las carencias de Will Smith, y cuyo mensaje es difícil de obviar o esquivar. Uno de esos films que, como dijo Melvin a Carol, te hacen querer ser mejor persona.

Lo mejor: La historia cuando gira entorno del personaje de Emily.

Lo peor: Su mecanismo emocional es demasiado obvio.

El dato: Pese a la potencia dramática de la historia, ésta es básicamente imposible porque en las circunstancias en que ocurre en el film, no es factible lo que vemos en los últimos 10 minutos.

miércoles 14 de enero de 2009

City of Ember: En busca de un argumento


El mayor pecado que puede cometer el cine es aburrir al espectador. Queda claro que el aburrimiento es tan subjetivo como el llanto, la risa o mi blog, con lo que valorar City of Ember en base a dicho factor no sería adecuado. Pero es que me aburrió soberanamente, y no por desinterés en la temática, sino por total ausencia de una trama en la que apoyar la idea inicial.

Gran parte del demérito recae en Jeanne Duprau, autora del libro en el que se basa el film, pero ni su director Gil Kenan, ni la guionista Caroline Thompson (habitual colaboradora de Tim Burton) han sabido adaptarlo a la gran pantalla. No sólo acaba siendo un relato infantil, sino que acaba siendo obvio, lento y en no pocas ocasiones, incoherente.

En un mundo volcado al apocalipsis nuclear, un prestigioso grupo de personas creará una ciudad bajo tierra para evitar la extinción del ser humano. Con el propósito de aislar dicha sociedad durante 200 años, encargan a los alcaldes proteger una cápsula que se abrirá al cumplirse la fecha y permitirá volver a la superficie a los habitantes, ignorantes del mundo que les espera.

200 años más tarde, los habitantes de la ciudad viven pendientes del generador que les provee de energía. La pequeña sociedad creada vive en el pesimismo encerrada entre los únicos muros que han conocido, y serán los jóvenes Doon (Harry Treadaway) y Lina (Saoirse Ronan) los que descubran la trama que les puede llevar fuera de City of Ember.

El primer párrafo de la sinopsis ocupa los primeros 5 minutos del largometraje. El segundo ocupa los otros 90 minutos del film, que queda en manos de los jóvenes protagonistas. Así es como tenemos un excesivo trabajo de presentación, realzando la magnífica ambientación pero avanzando muy lentamente la historia. Historia que no deja de recordarnos a infinidad de relatos que hemos podido ver en la literatura, el cine, e incluso los videojuegos.

Así es como gran parte del film transcurre entre carreras juveniles y azares que se alejan del desarrollo de la historia. Y pese a todo, muchos factores en el film quedan sin perfilar, y muchos otros carecen de sentido, reflejando una clara intencionalidad de agradar a los espectadores más jóvenes. La esencia de la propuesta acaba diluyéndose en avatares más cercanos al cine de aventuras, y donde lo único que mantiene vivo esa idea es la ambientación.

En el reparto figuran también Bill Murray, como hastiado y maligno alcalde, a Tim Robbins con un papel testimonial como padre de Doon, un visionario inventor, y un breve cameo de Martin Landau. En ese aspecto no hay mucho que resaltar, ya que los actores cumplen con su labor sin alardes que el mismo guión no exige. Saoirse Ronan pasa de estar nominada al Oscar, a un papel que busca hacerla popular pero poco tardará en olvidarse, mientras que para Harry Treadaway es su primera gran oportunidad de darse a conocer.

Gil Kenan filma sin crear nada destacable, moviendo la cámara más de la cuenta para dar un dinamismo del que el guión carece, y con más deuda que imaginación. Pese a todo, el conjunto visual luce con un realismo necesario en la historia, donde cabe resaltar la labor del mejicano Xavier Pérez como director de fotografía.

En definitiva, un film muy flojo, que parte de una buena idea para dejarla caer en derroteros de un cine más comercial e infantil. Una propuesta a la que han dado la espalda público y crítica, con el consiguiente batacazo en taquilla, y de la que es difícil sacarle virtudes que justifiquen su visionado.

Lo mejor: La propia ciudad y su ambientación

Lo peor: La simpleza de los hechos que narra.

El dato: Ember significa hombre o humano en húngaro.

Grandes bandas sonoras: Slumdog Millionaire


Tomad nota, porque es la flamante ganadora del Globo de Oro a la mejor banda sonora, creada por A. H. Rahman. Veremos qué tal encaja con la propuesta de Danny Boyle.

martes 13 de enero de 2009

La frase de la semana: 1984


"¿Por qué el odio tiene que ser menos vital que el amor?"


Mi nombre es Harvey Milk: Y he venido a por el Oscar


Es lo que tienen los biopics, que el personaje en el que se basa es amo y señor de la pantalla, y si su protagonista hace un buen trabajo es firme candidato a la estatuilla dorada. Si a eso añadimos que, en este caso, el protagonista es Sean Penn, que aunque interpretara a Espinete le nominarían igualmente, podemos asegurar que el film promete. La duda queda en el irregular Gus Van Sant, y el desconocido guionista Dustin Lance Black.

Y el caso es Van Sant ha optado por dejar un mínimo sello en el film, dando el protagonismo a los hechos, interfiriendo sólo para potenciar el drama o agilizar la trama, y esa ha sido una gran decisión. Es decir, crear un film basado en hecho reales cuya fuerza no vale para la gran pantalla es una tontería, y desvirtuar uno cuyos hecho sí son trascendentes, una locura. Y sí, he visto Amadeus, y no es comparable.

Harvey Milk (Sean Penn) lleva una vida normal, guardando bajo llave el secreto de su homosexualidad. Al borde de los 40 años y después de conocer a Scott, decidirá dar un vuelco a su vida e irse a San Francisco a montar una tienda de cámaras y dejar de esconderse. Allí, animado por el rechazo de una sociedad conservadora, el maltrato que reciben y el apoyo de cientos de gays y lesbianas del barrio de Castro, decidirá emprender un movimiento que le lleve a ser el primer homosexual elegido para un cargo público de la historia.

Su camino no será fácil, chocando con su pareja, relegada a un segundo lugar, y entrando de lleno en una política habitada de personas que no aprueban su presencia. Entre ellos, Dan White (Josh Brolin), máximo rival al cargo que pretenda Harvey, y que sufrirá las virtudes políticas del activista gay. Pero cuando un hombre representa un movimiento, frenar su avance tiene un fácil objetivo.

Sean Penn está impresionante. Uno puede tener sus dudas sobre si resulta convincente, pero Van Sant no tarda ni cinco minutos en mostrarlo en brazos de otro hombre para convencernos de que sí es capaz. Y lo mismo sucede con James Franco y Emile Hirsch, que bordan sus papeles, destacando la caracterización del último. No se puede decir lo mismo de Diego Luna, con un personaje plano e irritante, y Josh Brolin en un papel demasiado encorsetado.

Sea o no conocida la vida del protagonista por parte del espectador, el film la deja entrever desde su arranque, donde los hechos son narrados por el propio Harvey Milk a modo de testamento sonoro. Esos momentos actúan como una bisagra que no llega a molestar y permite los saltos temporales, añadiendo la oscura sombra de la tragedia. Y es que los héroes dejan huella y mensaje, pero los mártires dejan además el eco del drama.

Como he comentado antes, Gus Van Sant interfiere lo justo en la historia, filmando con oficio y realismo, acorde con la cantidad de imágenes de archivo que el film nos ofrece. De esta manera huye de personalizar demasiado el film con su sello, y dando prioridad a la narrativa sobre la estética. No le falta brío a Van Sant en su apuesta, pero funciona mejor el film cuando se trata de espacios cerrados.

Dustin Lance hace un trabajo magnífico con el guión, con el que ya cosecha 2 premios y 4 nominaciones. El uso de los momento de Harvey con la grabadora fracciona el film en capítulo que hacen más dinámico su visionado, equilibrando sus 128 minutos de duración. Si algo hay que reprocharle es cierta previsibilidad, no porque deba alterar los hechos reales, sino por su prolongación expositiva y redundancia. Un ejemplo sería la relación de Harvey con Jack (Diego Luna), casi innecesaria.

En definitiva, Mi nombre es Harvey Milk es un film notable, un film que no sólo narra la lucha de un homosexual por sus derechos, sino la de un hombre por cambiar el mundo. Un mensaje que aún a día de hoy es denuncia para la historia de un personaje bendecido con la responsabilidad de trascender, de ser motor, altavoz, humano y finalmente mártir.

Lo mejor: La portentosa interpretación de Sean Penn.

Lo peor: Diego Luna y su papel.

El dato: En la escena del bautizo de el hijo de Dan White, Charles, el propio Charles estaba en el set de rodaje. La tienda de fotografía es la misma que Harvey Milk levantó. El senador que tan fieramente lucha contra las demandas de Harvey en el film está interpretado por Denis O´Hare, actor abiertamente reconocido homosexual.

lunes 12 de enero de 2009

El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford


Parece que nos encontramos ante el enésimo resurgir de un género como el western, con films como Appaloosa, El tren de las 3:10 y El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, que llegó hace poco más de una año a nuestras pantallas. Al frente del film tenemos a Andrew Dominik, director con sólo Chopper a sus espaldas y que él mismo adapta la novela de Ron Hanssen.

Y salido de la nada llegó El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, un film tan atípico como su largo título, con Brad Pitt y Casey Affleck al frente y 12 premios internacionales, incluyendo 2 nominaciones a los Oscar. Un film largo, elegante y magnético, pero sobretodo inteligente.

Jesse James (Brad Pitt) es el forajido más famoso de América. Junto a su banda ha perpetrado míticos asaltos y abundan tantas recompensas por su cabeza como jóvenes que le idolatran y quieren formar parte de las aventuras del Robin Hood sureño. Entre ellos se encuentra Robert Ford (Casey Affleck), chico apocado a la espera que alguien vea su talento y que ve en Jesse James su oportunidad de abandonar la mediocridad.

Robert pronto se dará cuenta que los relatos que ha leído desde pequeño sobre Jesse James no son toda la verdad, sufrirá el desprecio de éste y decidirá alcanzar la gloria dando él mismo muerte a Jesse James, traicionándolo. Pero para ello tendrá que hacer frente a una leyenda que vive alerta en todo momento y a sus propios fantasmas.

La aparentemente azarosa elección de los protagonistas esconde un impresionante acierto en sus dos protagonistas. Jesse James, la leyenda viva a la que muy pocos tienen acceso y llena las historias de aventuras de la época. Robert Ford, anónimo joven sin talento conocido que busca su fama entre los restos de quienes forjan los mitos. Brad Pitt, uno de los actores más conocidos del planeta y el que más portadas llena, y Casey Affleck, el hermano pequeño de Ben Affleck, no dotado con el físico ni la estrella de su hermano.

Más allá de esos datos, al aura de Brad Pitt amplía el eco del personaje de Jesse James, carismática a la par que temible, al que veremos poseído por sus miedos e inquietudes. Mientras que veremos un Robert Ford siempre a la sombra de Jesse, envidiándole e idolatrándole para, finalmente, traicionarle. En ese proceso destaca la composición de los personajes, que no deja al azar ninguna de las decisiones que toman y que, pese a la larga duración, no peca de excesiva.

El desconocido Dominik rueda con una elegancia magistral, apoyado en la magnífica fotografía del prestigioso Roger Deakins, llevando el discurso del film más allá del western, creando un drama de tintes épicos. Es así como veremos una sola de las hazañas de Jesse James mientras que serán numerosas las escenas introspectivas sobre los dos protagonistas, con el oscuro vaticinio que título e historia dan sobre ellos.

Pese a que el film cuenta con un amplio plantel de actores, entre ellos Sam Rockwell, Sam Shepard y Mary-Louise Parker, los auténticos protagonistas son Affleck y Pitt. O mejor dicho, Robert Ford es el eje del film, con un personaje al que compadecemos en su sufrimiento y odíamos en su cobardía porque tiene más de nosotros mismos que el forajido al que acaba matando.

En definitiva, un film notable en todos sus aspectos, al que sólo podemos achacar su larga duración o el excesivo metraje de algunas escenas. Una historia que crece gracias a los personajes y unas grandes interpretaciones, partiendo de un hecho conocido para crear una poderosa historia sobre la gloria, la lealtad, la amistad y la traición.

Lo mejor: Casey Affleck.

Lo peor: 160 minutos deben dar para más narración y menos lucimiento técnico.

El dato: El cantante al que Robert Ford se encara en el bar es Nick Cave, también compositor de la banda sonora junto a Warren Ellis.

La imagen de la semana


Pues habrá quien opine que debería ser para Slumdog Millionaire, el film de Danny Boyle que ha arrasado en los Globos de Oro. Otros que para el premio al mejor secundario que ha conseguido el difunto Heath Ledger por su papel de Joker en El Caballero Oscuro. Pero la imagen de la semana es para Kate Winslet, ganadora de dos premios en dicha gala y que la confirman como una de las mejores actrices del panorama actual.

La actriz se ha alzado con el Globo de Oro a la mejor actriz de reparto por The Reader, de Stephen Daldry (Las Horas, Billy Elliot), y el Globo de Oro a mejor actriz dramática por Revolutionary Road, de su marido Sam Mendes (American Beauty, Camino a la Perdición).


Ganadores de los Globos de Oro 2009


Saltó la sorpresa, y la gran favorita, la cinta de David Fincher El curioso caso de Benjamin Button se ha ido de vacío porque la gran triunfadora ha sido Slumdog Millionaire, la cinta de Danny Boyle. La cinta se ha alzado con 4 premios (Mejor drama, guión, director y banda sonora), mientras que el premio a mejor comedia es para Vicky Cristina Barcelona. Destacar los dos premios que ha conseguido Kate Winslet como actriz principal y actriz de reparto.

Éstos son los ganadores:

· Mejor película (drama): Slumdog Millionaire


· Mejor película (comedia o musical): Vicky Cristina Barcelona

· Mejor director: Danny BoyleSlumdog Millionaire

· Mejor actor (drama): Mickey RourkeThe Wrestler

· Mejor actriz (drama): Kate WinsletRevolutionary Road

· Mejor actor (comedia o musical): Colin FarrellIn Bruges

· Mejor actriz (comedia o musical): Sally HawkinsHappy-Go-Lucky

· Mejor actor de reparto: Heath LedgerThe Dark Knight

· Mejor actriz de reparto: Kate WinsletThe Reader

· Mejor guión: Simon BeaufoySlumdog Millionaire

· Mejor canción original: “The Wrestler” – The Wrestler

· Mejor banda sonora: Slumdog Millionaire

· Mejor película de animación: Wall-E

· Mejor película extranjera: Waltz with Bashir

Fuente: SlashFilm

domingo 11 de enero de 2009

Grandes momentos del cine: Taxi Driver


Aprovechando que las fiestas han engrosado mi estante de DVDs con la edición de coleccionista de Taxi Driver (entre otras), hoy os traigo una de las escenas más imitadas del cine. Travis Bickle ensayando su puesta en escena y su discurso escudado en su arma de fuego.



sábado 10 de enero de 2009

La recomendación del lector


Llegamos a la octava entrega de la recomendación del lector, tras mi crítica de ¡Qué bello es vivir! y el retraso de una semana debido a mis problemas de infraestructura. Es hora de que decidáis cómo debo empezar el año.

¡Disparad, morgueros, que sangraré prosa!

Cuestión de Honor: Hulk, Bullseye y el chapero la lían en comisaría


Cuestión de honor es un film de polis corruptos. ¡Ei, ei! ¡Dejad quieta la rueda del ratón, que ya sé que la temática está más trillada que la de traumas infantiles que degeneran en psicópatas! Este film utiliza ese argumentos para enfrentar a honor, justicia y verdad contra la familia y la lealtad. Vamos, que se llega al punto en que estás con la policía o con los tuyos.

Vale, para los que habéis llegado hasta aquí con tan suculenta propuesta, deciros que no está tan mal, la verdad. Cierto es que yo soy de la máxima cartesiana de que el trabajo de uno siempre resulta mejor acabado que el de muchos, y en este caso dirige Gavin O´Connor, con guión del propio director y Joe Carnahan (Ases caliente, NARC) basado en una historia del director, su hermano Greg O´Connor y un desconocido Robert Hopes. Cuestión de honor no es la regla que confirma dicha máxima.

Ray Tierney (Edward Norton), es un detective de la policía que investiga homicidios tras una mala operación. Tres generaciones de su familia han sido policías de la ciudad de Nueva York, y tanto su padre (Jon Voight), como su hermano y su cuñado lo son. Un día le encargan la tarea de resolver un caso en el distrito controlado por Francis Tierney Jr. (Noah Emmerich), su hermano mayor.

A medida que pasa el tiempo, Ray comienza a sospechar que la corrupción abarca todo lo que él conoce, incluso puede que su amigo y marido de su hermana (Lake Bell) Jimmy Egan (Colin Farrell) sea parte del escándalo. Ray tendrá que elegir entre repetir los mismos errores del pasado para proteger a su familia, o destapar la trama y cumplir su juramento como policía.

Como bien he dicho antes, más que un film policíaco, es un drama hecho a medida de Edward Norton. El film gira entorno a él, sin dejar de dar pinceladas al póker de protagonistas implicados en la trama y que no se ven exentos de responsabilidad. Pero dicha apuesta por el drama nos supone numerosas escenas de escasa aportación argumental más allá del de dar cierta profundidad a los hechos. Sea el caso de la ex-mujer de Ray, Carmen Ejogo (obligado que un poli que comete un error se divorcie), o la prometida de Francis (Jennifer Ehle), afectada de cáncer y cuyo único propósito en el film es confirmarnos que Francis es de los buenos.

Eso denota una falta de convicción en lo que narra, que necesita de ser explicado varias veces para hacerlo creíble, y provoca un alargamiento innecesario en el metraje del film, que se dispara hasta los 130 minutos. Otro ejemplo sería la escena con la que arranca el film, que a modo de presentación se toma su tiempo cuando los minutos que emplea en ella son innecesarios argumentalmente. Además, la escena es bastante floja, todo hay que decirlo.

El resto consigue engancharnos sin aburrirnos en demasía, pese a las continuas charlas entre los protagonista y el lento avance de la trama, que por contra, se precipita hacia el final. Ahí es donde vemos la escena que condena el film, donde Ray y Jimmy se lían a tortas en una taberna irlandesa. Ray, dudoso de si optar por ser fiel al cuerpo o la familia, decide elegir a ostia limpia su devenir en una escena risible que además tira por tierra todo el castillo de naipes creado entorno al personaje de Edward Norton.

Más allá de esa escena, Gavin O´Connor dirige con solvencia un film al que una mano de pintura lo hubiera hecho notable, ya que a nivel técnico el conjunto luce. La historia, sencilla en apariencia, crece en matices y trascendencia, pero ciertos giros y redundancias la condenan al olvido en un caso similar al de La noche es nuestra. Esperemos que O´Connor pueda contar con mejores guiones en adelante, ya que apunta maneras.

En definitiva, un film flojo pero entretenido. Cuestión de honor apuesta por los personajes, y en su loable propósito acaba hundiéndose en su segunda mitad por no hacer justicia a su planteamiento inicial y su larga duración. No siempre ocho ojos ven más que dos.

Lo mejor: Su reparto, y en especial las interpretaciones de Norton y Emmerich.

Lo peor: La escena de la taberna irlandesa.

El dato: El film tenía previsto iniciar su rodaje en Febrero de 2002, con Mark Whalberg y Hugh Jackman al frente, pero los atentados de las torres gemelas hicieron inapropiado producir un film sobre policías corruptos en Nueva York.

viernes 9 de enero de 2009

La recomendación de la semana: Diarios de motocicleta


Dirigida por Walter Salles, capaz de Estación central de Brasil, pero también de Dark Water, para narrarnos la vida de un joven Che Guevara en su viaje por Sudamérica. Espléndido Gael García Bernal. Como curiosidad, los protagonistas de Match Point iban a verla en el film de Allen.


jueves 8 de enero de 2009

¡Qué bello es vivir!: La bondad que dejamos en otros


El tiempo acaba convirtiendo los sueños en necesidades, para finalmente darles forma de felicidad o desdicha. Pocas verdades existen más allá de que el mañana siempre llega, y con él algo más de tiempo para soñar y encaminarnos hacia el futuro que deseamos. Pero muchas veces el camino exige soltar lastre como sacrificio, nos exige egoísmo y nos enseña que elegir es renunciar.


Esa renuncia, esa bondad es el germen que dejamos en quienes nos rodean, nuestra huella. Saltamos de nuestro camino para invadir el de otro y enderezarlo, acompañarlo a buen puerto y deshacer nuestros pasos para empezar de nuevo. Y así transcurre la vida de muchos, siempre al inicio de un camino que cada vez ofrece menos destinos, mientras muchos de nuestros allegados alcanzan grandes metas con un agradecimiento que recibimos como consuelo.

Nochebuena de 1945. George Bailey (James Stewart), un hombre honrado que siempre se ha sacrificado por los demás, mantiene a duras penas una empresa de préstamos con la que ayuda a sus vecinos a crear sus hogares. Abrumado por la repentina desaparición de una importante cantidad de dinero, la empresa al borde de la quiebra y el ambicioso Potter deseoso de adquirirla, Bailey tomará la determinación de suicidarse.

Su seguro de vida salvaría a la empresa familiar, pero Clarence (Henry Travers), un ángel venido a menos y que debe hacer méritos para recuperar sus alas, es enviado a la Tierra con la misión de evitar dicho suicidio. Dicho Ángel hará ver la importancia de George en la vida de quienes le rodean mostrándole un mundo donde su presencia nunca ha existido.

El film de Frank Capra probablemente es uno de los títulos más conocidos y vistos de la historia del cine, y uno de los que mejor lo representa. Con gran habilidad vamos del optimismo al pesimismo, del drama a la comedia, de la magia a la tragedia, y donde cada plano está cuidado, tiene un significado, un propósito y un guiño. Pero es más, ¡Qué bello es vivir! tiene esa facultad inexplicable (
hija del talento y del azar) de trascender la pantalla, de entrar en nuestras vidas para quedarse sin necesidad de dar motivos.

Sin bien los acontecimientos a veces resultan algo precipitados o excesivamente casuales, el tono del relato que se marca en el mismo arranque del film ayuda a que lo entendamos como una fábula. Y es que ¡Qué bello es vivir! arranca en el nudo de la historia, donde sabemos de las intenciones de Bailey y del propósito del ángel que será enviado. Hábil estructuración que nos prepara para un drama de tintes cómicos donde sabemos que el protagonista debe mirar a la muerte a los ojos y Clarence conseguir sus alas.

Todos los actores están perfectos en sus prototípicos personajes, desde el soñador James Stewart, a la sacrificada Dona Reed, que protagoniza un maravilloso momento al susurrar al oído sordo de Bailey que le amará para siempre, siendo aún niños. Igualmente genial es la interpretación de Lionel Barrymore como el malvado Potter, polarizando la visión de Capra sobre el hombre rico e infeliz y el pobre y dichoso. Así es como el desenlace nos trae a Bailey a su misma vida en Bedford Falls, pero valorando todo lo que tiene.

De Capra en la dirección poco que decir que no se sepa, magnífico. Así como también lo es el guión, obra de Capra, Frances Goodrich y Albert Hackett, basado en un relato de Philip Van Doren Stern. Con esos elementos nos regalan infinidad de escenas para el recuerdo, todas ellas bien medidas y donde casi nada resulta intrascendente. Esos mismos hechos se verán revisados en la parte final del film, donde se les da la importancia necesaria y sus implicaciones en una vida que no vivió Bailey.
En definitiva, ¡Qué bello es vivir! es una obra maestra incontestable, un cuento de navidad hermoso capaz de hacerte reír y llorar. Una cinta que nos presenta le temática al arranque para después sumergirnos en un vaivén de emociones durante sus dos horas de duración, y que, como todo gran relato, acaba felizmente.

Lo mejor: Su sencillez, que esconde un amplio discurso e infinidad de detalles y hacen que gane a cada visionado.

Lo peor: Algunas de las precipitadas decisiones de los protagonistas.

El dato: En la escena donde vemos a tío Billy bebido marchándose de la casa de Bailey y un ruido de latas no estaba prevista. Al abandonar el set Thomas Mitchell a un operario se le cayó parte de su equipo y el actor continuó la escena con un "¡Estoy bien! ¡Estoy bien!". A Capra le gustó y decidió dejarla en el montaje final.

miércoles 7 de enero de 2009

Grandes bandas sonoras: Blade Runner


Vangelis. Sin palabras.


martes 6 de enero de 2009

La frase de la semana: Los caballeros de la mesa cuadrada


- ¿Cómo podéis saber si es una bruja? En realidad, sólo hay una forma de descubrirlo. Cuando las brujas van a la hoguera, ¿qué les sucede?


-¡Se queman, se queman!

-¿Y qué otra cosa se quema aparte de las brujas?

- ¡Mas brujas! ¡La madera! - ¿Y qué ocurre con la madera?

- ¡Que flota, que flota en el agua! ¡¡¡tiremosla al lago!!!

- No, no. ¿ qué otra cosa flota en el agua?

- Un guisante, la salsa blanca, el plomo, una iglesia, un cuchillo, pie
dras pequeñitas....... ¡Un ganso!

- Perfecto. Entonces, para saber si es una bruja habrá que ver si pesa como un ganso. ¡A la balanza!


La imagen de la semana


Ante todo, mis disculpas, morgueros, por mi falta de puntualidad con las secciones. Si creíais que se debe a un fallo de mi conexión, váis muy equivocados. Si creéis que el jueves tuve infinidad de problemas para conectarme y el viernes definitivamente me dejó tirado justo antes de un viaje a Madrid, os equivocáis.

LCM ha estado con las calles cortadas debido a la inminente visita de los Reyes Magos y su cabalgata, y una vez finalizada, toca abrir las calles de nuevo.

El blog se actualizará con efecto retro-activo, así que tendréis que dar trabajo extra a la ruedecilla de vuestro ratón para ver las secciones que menguan. Todo sea por mantener la coherencia de las secciones.

¡Mis disculpas y un saludo!

domingo 4 de enero de 2009

Grandes momentos del cine: Wall·E


Aprovechando los breves momentos que me concede internet y que el DVD de Wall·E ha caído como regalo de reyes, el momento de la semana es para el robot del año. Y es que cuando un film sigue siendo mágico en cada visionado, muestra tanto amor por lo que se hace y por el propio cine, no queda menos que reconocerlo como uno de los mejores del año.



viernes 2 de enero de 2009

La recomendación de la semana: Shine


Una hermosa historia basada en un hecho real. Un genial Geoffrey Rush que se alzó con el Oscar y nos regaló grandes piezas con su personaje. Un film e historia de Scott Hicks, adaptada por Jan Sardi, encargado también de la adaptación de El diario de Noa.