jueves, 10 de junio de 2010

Robin Hood: La comedia del año


Hay cierta escena dentro de la libre adaptación que de Robin Hood ha hecho Ridley Scott donde nos topamos con el protagonista ejerciendo de trilero con sus compañeros de batalla. Tras batir al primero de ellos, otro cree descubrir la trampa acusando a Robin de timador y viendo como finalmente el fallo está en sus ojos y no en el propio juego. Scott no deja de ser ese trilero mientras el espectador asiste al espectáculo pensando que todo es una broma, hasta que levantamos el último vaso y encontramos la bolita que confirma que Robin Hood se cree su propia seriedad y trascendencia, más allá de parecer un revival en clave de guateque.

Leñe, pues viéndola así montadica y tal, me da a mi que me he cascado un mierdón de órdago...

Y es que el espectador puede aunar su indignación a la impotencia de lo irreversible, pero más allá de los errores lo que mi estropeada mente visita una y otra vez son las posibles escenas que pudieron darse en el pase del montaje final a los productores. Supongo que la primera reacción sería algo como un "Jajaja! Qué cachondo eres, Ridley. Venga, ahora pon la de verdad", seguido de un silencio tenso en la sala. Se sumarían a ellos algunos otros convencidos que Robin Hood viene a ser una comedia perpetrada únicamente para que el equipo de rodaje disfrutara de unas distendidas vacaciones sin renunciar al placer de su trabajo. Sumemos en la sala a la mujer de Russell Crowe que, tras asumir el ridículo de su marido en un papel que le viene pequeño, no hace más que preguntarse una cosa: "Russell, cariño, dime que no has puesto pelas en esto..." que encuentra una respuesta como "Me da a mi que no has entendido la peli..."

¡¡¡¿¿¿PERO QUÉ MIERDA HAY QUE ENTENDER???!!!

Mi ojete agradece este caballo con ruedas, pero mi persona agradece aún más lo generoso del catering.

El film gana cierta profundidad por los ecos de la trama de Gladiator, y pierde frescura por la copia barata de los mismos personajes ("Sustituye a mi hijo, Robin"), mientras que gran parte del metraje la historia divaga a modo de eterna introducción. Por si fuera poco, nos toca creer ciegamente en las motivaciones del protagonista, muchas veces ausentes de lógica, y asumir que el caradura que presenta el film acabará siendo icono de los pobres. El resto se reduce a copiar planos que quedaron la mar de chulos en Gladiator (o Godzilla), con una falta alarmante de chispa y ganas de hacer currar en exceso a los de la grúa.

Sí, le he robado el Happy Meal a un rico... ¿Quieres un poco?

Tema aparte es la música, que aparte de ser descaradamente parecida, de nuevo, a la de Gladiator, contiene temas musicales que hemos de sufrir durante el metraje, y melodías que tanto te valen para Terminator como para Titanic. Y es que en Robin Hood todo huele a intento fallido, a la confianza de creerse capaz de repetir un éxito y descubrirte haciendo el ridículo. Basta la imagen (sí, a cámara lenta) de Crowe saliendo del agua grito en boca, que antaño la hubiéramos creído pero ahora resulta tan desubicada como risible desfasada.

Pero la peor parte se la lleva esos momentos made in "yo molo", dignos de unos puretas borrachos en plena boda. Así vemos a Crowe pasearse por el film conteniendo las ganas de firmar autógrafos, porque sabe que es el puto amo y que tras la cámara tiene a un Scott preocupado únicamente por la estética de las escenas. Todo huele a fiesta privada de disfraces en Nottingham, con dos anfitriones que igualan o superan en ego a los protagonistas de Tango y Cash.

¡Todos junticos, chavales, que queda de lujo en pantalla! Aunque en verdad parecéis gilipollas cabalgando en fila india...

Y sí, sé que debería contener mis palabras y respetar el arduo trabajo de un equipo de profesionales, respetar lo que yo no sería capaz de hacer, pero no dejo de ser un Robin Hood que roba a los ricos para alimentar a los pobres, la enésima víctima de ese síndrome conocido como "la rabieta del director frustrado metido a pseudo-crítico".

miércoles, 9 de junio de 2010

Grandes bandas sonoras: Malditos Bastardos


Del siempre notable Ennio Morricone, esta vez para Tarantino.


martes, 8 de junio de 2010

La frase de la semana; Rocky


"... y si yo le aguanto los 15 asaltos, si suena la campana y aún me tengo en pie, por primera vez, sabré por primera vez en mi vida que no he sido otro idiota del montón."


lunes, 7 de junio de 2010

La imagen de la semana


Tal día como hoy, un 7 de Junio de 1985, se estrenaba un hito del cine de aventuras juvenil, un film que ha marcado a toda una generación y que no es otro que Los Goonies. Y tras la efeméride correspondiente, toca adivinar quién es quién.


domingo, 6 de junio de 2010

Grandes momentos del cine: Frankestein + Hammer


No es estrictamente un único gran momento de la historia del cine, sino un recopilatorio a ritmo de Queen que me he topado en esa maravilla de blog llamado PoderFriki.


sábado, 5 de junio de 2010

El manuscrito encontrado en Zaragoza: Matrioska narrativa


Dirigida en 1965 por Wojciech Has, El manuscrito encontrado en Zaragoza nos cuenta la aventura del capitán de las tropas napoleónicas Alfonso van Worden en su intento por llegar a Madrid a través de Sierra Morena. Pero el viaje se complica cuando las leyendas parecen cobrar vida y los espíritus visitan a nuestro protagonista, donde la presencia del mal cobra vida en bandidos ahorcados o hermanas deseosas de reclutar incautos a su fe. A su vez la propia Inquisición perseguirá al protagonista para purgar sus pecados, convirtiendo su viaje a Madrid en una sucesión de encuentros entre lo narrado y lo soñado.

Pero retrocedamos al arranque del film, donde un soldado de las tropas napoleónicas se topará con el manuscrito que da nombre al film. En él se narran parte de las aventuras de Alfonso van Worden, ejerciendo un efecto hipnótico sobre el soldado y haciéndose extensivo a sus posteriores captores, mostrando el poder de las historias bien contadas. Es así como empieza la película, como una historia leída de un manuscrito, una historia de historias, de casualidades y viajes donde la realidad cede importancia ante el placer de asistir a la narrativa de lo extraordinario.

Volviendo con Alfonso, víctima de la lujuria y el engaño, se verá a caballo entre la realidad y la fantasía a través de diferentes personajes que le hablarán de las leyendas existentes en la región, y que a la postre le tocará vivir en sus carnes. Así es como revisionamos las historias contadas por otros (¡¡¡Pacheco!!!) a través de Alfonso, condenado a repetirlas y objeto de un oscuro plan. En ese momento entramos en el terreno donde el cine se emparenta con la narrativa hablada, donde los hechos narrados por un personaje se visten con las mismas galas que la realidad cinematográfica, pero las historias contadas por otros pierden tintes verosímiles en pro de la magia del cuento mientras que el fantástico viaje de Alfonso se nos antoja completamente real.

Así es como El manuscrito encontrado en Zaragoza alterna capas de realidad con otras de fábula, creando un estrambótico collage donde las historias en papel parecen cobran vida propia, siendo el film la historia de un soldado que lee la historia sobre Alfonso van Worden en su viaje a Madrid, donde encontrará otros tantos personajes narrando historias sobre personajes contando historias. Y es que un viaje por Sierra Morena adquiere tintes fantásticos en el momento que las leyendas entran en juego, convirtiendo lo cotidiano en extraordinario, sin olvidar que los hechos no se convierten en mitos si no hay nadie que los narre.

Pero no toda la temática del film raya lo fantástico, sino que en su segunda parte se opta por un relato más costumbrista sobre historias cruzadas de mercaderes y vagabundos, donde la picaresca tiene más peso que la mítica. Aquí es donde realmente se riza el rizo narrativo, mezclando tres historias que nacen de una para finalmente converger, buscando el narrador conclusiones en sus entusiasmados oyentes. Así es donde el film juega con las ganas de conocer la historia de cada personaje, a cada cual más variopinto, pero cuya presencia anima a escuchar su biografía.

Pero volvamos con Alfonso, que tras su parada en el castillo en el que uno de los extraños personajes que se cruzan en su camino le ha ofrecido cobijo, retoma su viaje hacia Madrid, volviendo a la sierra a poner a prueba su cordura y castidad. Así revivimos escenas de la primera parte del film, donde lo fantástico primaba, pero revisitadas ahora tras el baño de realismo dado en la segunda parte, a modo de despertar escéptico del protagonista. Las respuestas quedan para el lector que se aventure a ver el film, así como podrá encontrar una reseña complementaria de la mano del Dr. Quatermass.

Cuando nos sentamos a escuchar historias, nos acaba importando poco la verdad que haya en ellas.

viernes, 4 de junio de 2010

La recomendación de la semana: 2081


Sugerente cortometraje dirigido por Chandler Tuttle y narrado por Patricia Clarkson, donde se nos presenta un futuro donde la igualdad entre las personas es impuesta y los extraordinario sometido. La belleza se cubre tras máscaras, la inteligencia se nubla mediante cascos y la fortaleza es menguada con pesas en la dictadura de las masas.


jueves, 3 de junio de 2010

Resultados de la encuesta sobre Robin Hood


Pues no parece que el nuevo film de Ridley Scott junto a Russell Crowe haya gustado mucho entre los habitantes de LCM. Tanto es así que más de la mitad de los votos la califican con la peor puntuación y de paso me ahorran unos euros en taquilla, que no está el horno para bollos. Sin mas dilación, los resultados:







Obra Maestra: 0 votos

Excelente: 1 votos
Notable: 0 votos
Buena: 1 votos
Regular: 2 votos
Mala: 5 votos








Estos resultados probablemente la sitúan como la peor de las jamás encuestadas en este espacio, superando a Vicky Cristina Barcelona. En fin... ¡Gracias por votar!

miércoles, 2 de junio de 2010

Grandes bandas sonoras: El tercer hombre


Compuesta y ejecutada por Anton Karas para uno de los films más célebres de la historia.


martes, 1 de junio de 2010

La frase de la semana: El caso Slevin


"Charles Chaplin participó en un concurso de dobles de Charlot en Montecarlo y acabó tercero, eso es un anécdota."

De hecho, ni pasó la primera ronda, con una de las puntuaciones más bajas.