lunes, 4 de febrero de 2008

Juno: Genial modestia


Cada año hay un film modesto, amable y que auna a crítica y público. Buenos ejemplos de ello son Hable con ella, Casi famosos, Olvídate de mi, Little Miss Sunshine, Annie Hall o Lost in Translation, todas ellas ganadoras del Oscar al mejor guión original.


Suele pasar que el presupuesto es inversamente proporcional a la calidad del guión, con lo que muchos films con un gran guión son productos modestos. Y a veces eso juega a su favor, ya que la etiqueta de superproducción pone el listón más alto a la crítica.

Juno MacGuff (Ellen Page) es una joven de 16 años que se queda embarazada del chico más pringado del instituto en una noche tonta. Pero viéndose sola y joven, decide darlo en adopción. Así se nos narra la gestación del bebé de Juno, y de la pareja dispuesta a la adopción.

Vanessa (Jennifer Garner) y Mark (Jason Bateman) forman la pareja perfecta, adinerada y de cuidados modales. Son el contrapunto a Juno y los padres ideales para su bebé. La irrupción de Juno y el futuro bebé dejará al aire la aparente perfección en la pareja.

El reparto está perfectamente elegido y cada actor borda su papel, destacando Ellen Page, que ha logrado una candidatura al Oscar. Y tanto la dirección como la banda sonora están a la altura, pero lo más destacable es el guión de Diablo Cody, donde ni sobra ni falta nada.

El embarazo sirve como motor que nos lleva a la ruptura de una pareja y formación de otra, el viaje a la madurez de una chica que cree ser madura, y los motivos que unen a las personas.
Sin ser nada pretenciosa, deja un agradable sabor agridulce.

Un film de esos entrañables, que aunque genial, no llega a la altura de la espectación que ha creado su éxito en taquilla.

Lo mejor: La llegada de Juno y su padre a la casa de la pareja.

Lo peor: A veces un pelín sensiblona.

La imagen de la semana

No podía ser de otra manera. John Rambo ha vuelto, y 26 años nos separan de ésta foto.

sábado, 2 de febrero de 2008

John Rambo: Hemos venido a ver muertes


Rambo ha vuelto
, 20 años después de su última entrega. Y vuelve en forma, a sus 60 años bate récord de muertos en una película. Primer muerto en el minuto tres, y de ahí hasta el final a un ritmo de 3 muertos por minuto. Con éstos datos, quien espera una crítica seria y formal, que no olvide que hablamos de RAMBO.


Rambo es una franquicia, y de antemano sabemos qué nos espera. La única diferencia es el incremento en la violencia a cada secuela (como Saw). Aparte de ser la entrega con mayor número de víctimas, también es la más violenta y salvaje. Ha llovido mucho desde la tercerra entrega de la saga, lo sabe Sly y por ello se ha puesto al mando de la nave, que dirige, protagoniza y firma su guión.

John Rambo, retirado a un remoto lugar de Tailandia, se dedica a capturar serpientes para venderlas. Propietario de una barca es requerido por un grupo de misioneros para llevarlos a Birmania. Allí la guerrilla (malos, malosos) saquean pueblos, reclutan a los niños y matan o violan a la población. Rambo es un tio de mundo, que sabe que las cosas no se cambian si no es a base de ostias, y prefiere no recorrer el rio para no lidiar con los piratas que lo habitan.

La chica del grupo (Julie Benz) consigue convencerlo y, previsiblemente, se ven envueltos en una reyerta con los piratas. Por supuestos los únicos heridos son los piratas que dan a Rambo la oportunidad de volver por sus fueros. Hecha la entrega en Birmania, vuelve y medita sobre su condición ("llevas la guerra en la sangre"), mientras que los misioneros son capturados por la guerrilla.

Cuando un grupo de mercenarios son enviados para liberar a los misioneros, recurren de nuevo a Rambo, que ésta vez no se lo piensa y se apunta con ellos.
Lo que viene después es sangre, tiros y vísceras, a cascoporro. La brutalidad de las imágenes es enorme, en contraste con la simpleza del guión. En eso consiste, ¿no?

Pura acción de los 80, actualizada para espectadores con mas estómago. Quien espere algo más, mejor que ni lo intente, ya que Rambo apenas abre la boca, apenas cambia el gesto, y sin embargo es el personaje más interesante.

Lo mejor: Rambo.


Lo peor: No se entiende que si Rambo luchó en Vietnam, ¿cómo perdio EEUU la guerra?

Cloverfield (Monstruoso): Impresionante montaña rusa


Llegó el día. 6 meses después del misterioso trailer que apareció junto al estreno de Transformers, y toda la campaña viral creada, el misterio se ha resuelto. La espectación creada ha tenido su fruto en taquilla. Tanto tiempo creando una burbuja alrededor del film lleva a que una vez visto sea difícil valorarlo sólo por lo que es, y habrá gente que ataque ferozmente el resultado por ser menos de lo esperado. ¿Pero qué esperábamos exactamente?

Como la mayoría ya sabemos, el film se centra en Rob (Michael Stahl-David) y su grupo de amigos, que le organizan una fiesta sorpresa de despedida, ya que marcha a Japón a trabajar. Para entonces hemos visto la implicación emocional de Rob con Beth (Odette Yustman), discusión en la fiesta mediante, y un recurso bien aprovechado en el film. Como se dice al principio, lo que vemos es propiedad del gobierno y está relacionado con el incidente Cloverfield. Son unas cintas encontradas en la zona antes conocida como Central Park, y como ya hiciera a modo de flashback en Lost, los parones de grabación provocan que la grabación original de la cinta no se borre. Es así como vemos el incidente, con pequeños trozos intercalados de grabaciones de Rob y Beth acaramelados.

En plena fiesta una sacudida provoca el nerviosismo y cuando suben a la azotea a ver qué sucede, se desata el pánico. Un monstruo descomunal está atacando la ciudad. El resto son carreras desesperadas por sobrevivir, cosa que sabemos de antemano que no sucede.

Lo que más impresiona de Cloverfield es su realismo, dado que semejante historia peca de improbable. Todo lo que vemos en pantalla parece real, y se procura que la historia sea también realista, para ello a media huida Rob recibe la llamada de Beth, malherida, y decide volver a por ella acompañado de sus amigos. Eso significa adentrarse en las fauces del lobo, y pese a lo nervioso de la cámara, vemos mucho más que, por ejemplo, en The Blair Witch Project.

Cierto es que los personajes no están del todo perfilados, creando poca empatía que provoca que no suframos demasiado por su devenir, pero sí pasamos malos ratos con la angustia que crean las situaciones en las que se ven envueltos. En eso rebosa coherencia, los protagonistas tienen un destino y sus encuentros con el monstruo son más esporádicos que en la mayoría de monster-movies. Otro punto para el realismo.

Como ya se dijo, también habría temática de infección, pequeños seres que atacan por tierra y contagian con su mordedura, provocando una muerte dolorosa en pocas horas. Son necesarios para llenar los lógicos huecos en que los protagonistas huyen del gigantesco ente, y cumplen con su labor.

Cierto es que se esperaba un antes y un después en el género de terror, y no será así, pero seguramente un referente sí. No es propiamente un film de terror, es la temática de Godzilla, con puesta en escena de Salvar al soldado Ryan y estructura y formato de The Blair Witch Project, cuyo resultado no va a gustar a todos. Un experimento que huye de americanadas, que muestra la paulatina destrucción de una ciudad y que inquieta más que asusta. Un ritmo altísimo, con algunos parones para dar verosimilutud a la historia, y unos efectos que sorprenden por el presunto bajo presupuesto del film.

En definitiva, un film realmente impresionante, de los que hacen imposible apartar la vista de la pantalla y del que se esperaba demasiado, pero ofrece lo que era normal esperar, un espectáculo monstruoso.

Lo mejor: Rebosa realismo.

Lo peor: Algunas incoherencias de guión y lo poco perfilado de los personajes.

Añadir que de tanta campaña publicitaria, poco nos sirve. Ni Slusho ni gran parte de las fotos de la web oficial tienen relevancia alguna, sólo para mostrar efectos del ataque, pero no origen.

viernes, 1 de febrero de 2008

La recomendación de la semana: Hard Candy

La semana que viene nos llega el nuevo film de David Slade, 30 Days of Night. Aprovecho para recomendar su anterior trabajo, Hard Candy. Por sus actores (Patrick Wilson, Ellen Page), por su arriesgada apuesta y su genial cartel publicitario. Un film donde el sexo masculino lo pasará mal.

miércoles, 30 de enero de 2008

El caso Slevin: remezclando con arte


Como se suele decir, ya está todo inventando, y cuando llevas un buen número de films vistos es inevitable que cualquier novedad te recuerda (al menos en parte) a otra(s) película vista anteriormente.


El caso Slevin es un ejemplo claro, llevado a buen puerto. Un film que pasó sin pena ni gloria por taquilla, pero valorado por la crítica, con guión e interpretaciones más que solventes.

Slevin Kelevra (Josh Harnett) ha tenido un mal día, motivo por el cual un amigo le invita a pasar unos días en su casa. Al llegar conoce a la vecina, y de paso a unos matones que le confunden con su amigo. Desprovisto de documentación se verá metido en una guerra entre dos clanes.

Así pasa la primera mitad del film, como comedia de enredo, al estilo de Snatch, donde el protagonista sufre de ataraxia (ausencia de temor) provocando que le partan la cara contínuamente. Los líderes de ambos clanes (Morgan Freeman, Ben Kingsley) tratarán también en la sombra con Smith (Bruce Willis).

La segunda parte de la película de un giro previsible, pero interesante. A partir de aquí el tono cambia y se hace necesaria la revisión, cosa que ya hace el mismo metraje, dedicado a atar los cabos que quedarán sueltos. Una versión larga y concisa de Sospechosos habituales.
La trama se vuelve más seria, se suceden los asesinatos y se abandona el humor de la primera parte.

Ayuda la puesta en escena tarantiniana y las muy correctas interpretaciones de los protagonistas, incluido el desenfadado papel de Lucy Liu. Ésto dota de ritmo al film, que si peca de algo, es de repetitivo en algún momento.

Un film recomendable, más entretenido que pretencioso.

Lo mejor: El giro argumental que une dos tonos casi opuestos.

Lo peor: La historia es un pelín rocambolesca.

martes, 29 de enero de 2008

La frase de la semana: Amadeus


"¿Por qué crea en mí el deseo, como lujuria en mi cuerpo, y después me niega el talento?"


lunes, 28 de enero de 2008

El Hundimiento: El interior del nazismo


El hecho de llevar a la gran pantalla la vida de grandes personajes suele ser una ventaja de cara a producir un buen film. La vida de personajes relevantes despierta la curiosidad y ayuda en la labor de guión, ya que los hechos suelen ser reales (no como Amadeus) y la notoriedad del protagonista compensa las posibles carencias en la historia.


Eso no quiere decir que no exista biopic malo (Alejandro Magno), sino que resulta más sencillo llevarlo a buen puerto. Si además Adolf Hitler aparece en todas las listas entre los 5-10 personajes más importantes de la historia, es de esperar captar la atención de un amplio sector del público


El hundimiento nos situa en los últimos días de la 2º Guerra Mundial, del Tercer Reich y de la vida de Adolf Hitler. Berlín se encuentra sitiada por los rusos y Hitler con su plana mayor de generales, secretarias y familiares se refugian en un búnker desde donde dirigen la defensa de la ciudad.

Claro está que todos sabemos cómo acabó, de manera que lo interesante está en el desarrollo de los acontecimientos que llevaron al suicidio del Führer. Para ello, Oliver Hirschbiegel se ayuda del testimonio real de la secretaria que acompañó a Hitler en esos últimos días. Ni tan sólo alguien tan cercano se había dado cuenta de las consecuencias del gobierno del Reich.

El film narra la escisión que existía entre los fanáticos seguidores de Hitler y aquellos miraban a otro lado mientras el barco siguese a flote. Con el hundimiento algunos querrán permanecer en Berlín y morir con su líder, mientras que otros optan por claudicar o huir, pero todos ellos conscientes que el mundo que vendría después no tendría cabida para los responsable de millones de muertes.

La decadencia alemana se ve reflejada en el búnker, donde a medida que su resistencia se agota, se perfilan los preparativos para los direfentes suicidios. Esa decadencia se personifica en Hitler, del que en ningún momento del film vemos como un hombre temible, sino más bien un hombre desquiciado al que la mayoría dan por acabado y enajenado.

No es (aunque sea contradictorio) una película de personajes, apenas hay evolución en ellos. Se encuentra más cerca de ser un documental donde la historia justifica los personajes, y no al revés. La labor del director, sin demasiado artificio, es eficaz, solvente, al igual que las interpretaciones.

En definitiva, una película cuya temática ya justifica su visionado, y aún así, muy recomendable.

Lo mejor: Nunca cae en el discurso fácil o la moralina de tertulia televisiva.

Lo peor: Encumbraron a Bruno Ganz más por parecido físico que por interpretación.

La imagen de la semana


No podía ser de otra manera. Tuvo la tarea de sustituir al Joker del imaginario colectivo, a
Jack Nicholson, y darle un toque oscuro. Nunca tuvo más vigencia la frase publicitaria para The Dark Night, "Why so serious?". La imagen de la semana es para el desaparecido Heath Ledger.



domingo, 27 de enero de 2008

La criatura perfecta: Dark city de vampiros


Película de 2004 que llega ahora a nuestras pantallas, de la manos de los productores de "El señor de los anillos" y con una propuesta atractiva. Así se presenta "La criatura perfecta", dirigida y escrita por Glenn Standring.


La acción nos situa en un alternativo y retro-futurista 1960, donde humanos y vampiros conviven en perfecta armonía, hasta que un vampiro decide atacar a los humanos, poniendo en riesgo una harmonía de 300 años.

Creados por un alquimista en la Edad Media, ésta nueva raza dió esperanza al mundo. Tomados por enviados de Dios, forman La Hermandad encargada de cuidar del hombre mientras nosotros les proveemos de sangre. Uno de ellos, afectado de un extraño virus, comenzará a atacar a humanos poniendo en peligro la estabilidad entre las dos razas.

Dicho ésto, una historia de lo más simple y tópica, y pese a todo, mal explicada. Acaba por darte igual que La Hermandad la compongan vampiros, o yogures de fresa, mientras puedan matar poco importa. El resultado deja sólo el atractivo de una realidad alternativa con historia de gato y ratón por medio.

Ni dirección ni interpretaciones lucen, viene a ser una Dark City pero con vampiros, un planteamiento interesante que a los cinco minutos ya hace aguas y sólo deja sensación de lo que pudo ser y no fue. Se entienden los pocos medios de ésta modesta producción, pero la labor de guión no se justifica con un bajo presupuesto.

En definitiva, un film con más pena que gloria, más bien apto para incondicionales del vampirismo o curiosos irredentos.

Lo mejor: La idea.

Lo peor: El desarrollo.