viernes, 9 de abril de 2010

La recomendación de la semana: Suspense


Uno de los mejores films de Jack Clayton con terror, niños y fantasmas como ingredientes.


jueves, 8 de abril de 2010

Un par de videos


El primero es el homenaje apocalítpico que Patrick Jean hace a los videojuegos.



El segundo es un cortometraje enmarcado en una campaña publicitaria que Philips encargó a la productora de Ridley Scott. La idea era usar una única línea de diálogo para desarrollar un cortometraje de temática libre. El que os traigo va a cargo de Carl Erik Rinsch, aunque también podéis ver aquí otro dos de los elegidos.

miércoles, 7 de abril de 2010

Grandes Bandas Sonoras: Aleluya


Compuesta por Irving Berlin para el film de King Vidor. En esta versión no oímos a Zeke, su protagonista, sino a Ethel Walters


martes, 6 de abril de 2010

La frase de la semana: Sans soleil


"En nuestro país, el sol no es el sol si no está resplandeciente, o un manantial no lo es si no está limpio. Aquí, poner adjetivos sería tan maleducado como regalar objetos con la tarjeta del precio. La poesía japonesa no califica. Hay una manera de decir barco, roca, bruma, rana, cuervo, granizo, garza y crisantemo que las contiene todas. Estos días, la prensa sólo habla de un hombre de Nagoya. La mujer que amaba murió el año pasado, y él se sumergió en el trabajo a la japonesa, como un loco. Al parecer, hizo un gran descubrimiento en electrónica. Y luego, en el mes de mayo, se suicidó. Hay quien dice que no pudo soportar oír la palabra primavera."


lunes, 5 de abril de 2010

La imagen de la semana


Pues ahí tenéis a Perseo cargando con la taquilla de Furia de Titanes, que se ha alzado con el número uno en EE.UU. y seguramente también lo haya conseguido en España. No es que sea un film memorable, pero tampoco está la taquilla para muchos trotes.

¡Con vuestra pasta me quitaré el botox, cabrones!

Furia de Titanes: La cara B de la cinefilia



Dudo que nadie que viera el trailer de Furia de Titanes o supiera de su protagonista haya salido decepcionado del visionado. Todos sabemos que dentro del mundo de la cinefilia este tipo de apuestas espectacularmente banales tiene un punible disfrute, ya que los fotogramos se calculan por el peso de la profundidad argumental. Así cualquier apuesta que no implique un sesudo debate tras el visionado, dobles o triples lecturas, no requiera plena atención del espectador, o en definitiva sea tan superficial como la mayor parte de las acciones que realizamos a diario pasa a formar parte de la segunda división del cine.

Es lo justo cuando un film no ofrece algo más a cambio, pero si al McFlurry lo recubrimos de suculentos dulces pasa a ser un guilty pleasure, cuyo conjunto resulta mucho más representativo de nuestros gustos que no el caviar o el pata negra, que gustan a todo el mundo. Y es que lo fácil será decir que Furia de Titanes es un film vacío, puro espectáculo directo al piloto automático intelectual, y que su protagonista es incapaz de expresar unos mínimos con los que el espectador pueda empatizar. Y no se equivocan, pero al igual que es difícil apreciar realmente a Dvořák sin haberse pegado un bailecito al son de Bustamante, y que la mente sigue trabajando por la noche incluso más (en algunos casos) que durante el día, esos comas cinematográficos acaban siendo necesarios no sólo para el crecimiento cinéfilo, sino para la propia salud mental.

Con ello me refiero al mero espectáculo cuando este está bien hecho, cuando es realmente consciente de sus limitaciones e intenciones, sembrando unas expectativas en trailers y arranque del film para después no decepcionar durante el resto de metraje. Así Furia de Titanes no se anda por las ramas, decanta la mayor parte de los diálogos en sus veinte minutos de introducción para después encadenar lucha con lucha con el mínimo tiempo de descanso en los ajustados 100 minutos de metraje. Y todo ello aderezado de un humor (probablemente no buscado) que le permite superar el ridículo de muchas escenas y lo cómico de muchos personajes, todos prototípicos y previsibles pero permitiendo al espectador no despertar de ese letargo mental con el que nos sumergimos en el baile de acero y sangre. Así vemos en forma de búho un guiño al film original, un vestuario para el Olimpo digno de un revival ochentero al son de Modern Talking y un desarrollo donde el enemigo bien puede acabar siendo, no sólo un aliado, sino incluso un taxi.

Prestamente se nos presenta al protagonista y lo sitúan en una motivación tan primaria como la venganza, con Hades como claro antagonista al que plantar cara. A partir de ahí se trazan las líneas maestras del plan de Perseo para acabar con el dios del inframundo, de manera clara y concisa en sus diferentes etapas, aderezadas con escorpiones y enviados de Hades para entorpecer la (afortunadamente) breve andadura del héroe protagonista, siempre ayudado (casi manipulado) por Zeus e Io, cual meros apuntadores anticipándose al error del actor por tal de acelerar la función.

A estas alturas ya estáis avisados del tipo de film que os espera, vistosos fuegos artificiales con una traca final a cargo de un Kraken impresionante y que cuyo metraje no da tiempo a que nos sintamos decepcionados. Eso sí, habiendo sido rodada en 2D le perjudica mucho el salto al 3D que más bien ha perjudicado el resultado final y por ende la espectacularidad del film. Y pocas pegas más se le pueden poner a un film si lo aceptamos desde la modestia de su propuesta, sin buscarle más méritos artísticos que las lentejuelas ni más eco que el que pueda crear la puerta de la sala al cerrarse.

Así es como Furia de Titanes no entrará en el Olimpo de la cinefilia, seguramente porque no lo merece y porque existen espectáculos mucho mejores que el presentado por Louis Leterrier, pero como ocurre en el deporte y en la vida laboral la efectividad es un factor importante, y aunque a veces parece que el tiempo se queda corto y sólo deberíamos ver cine de Abassos Kaurismakianov, todo guerrero merece un descanso y sobretodo tener en cuenta que si también de lo malo se aprende tampoco son pocas las ocasiones en que los dioses envidian al hombre.



domingo, 4 de abril de 2010

Grandes momentos del cine: La Chaqueta Metálica


Amo a ese tío, aunque luego nos borren la sonrisa de un plumazo. Seis minutos de improperios de nivel alto a cargo del sargento Hartman.


sábado, 3 de abril de 2010

La recomendación del lector


Tras la aventura en Cineuá y el merecido descanso, toca retomar el pulso a las peticiones del siempre sabio lector, con la trigésimo sexta película que reseñaré a vuestra salud. No propongáis desde el rencor del abandono, que sabéis la estima que os tiene este humilde bloggero estresado. ¿Qué film rescato esta semana?


viernes, 2 de abril de 2010

La recomendación de la semana: Häxan


Recomendada por Crowley y una vez vista hago extensiva esa recomendación. Documental y ficción dramática para hablar de las brujas y del parecido de las situaciones de antaño con las actuales, las creencias y las supersticiones.


jueves, 1 de abril de 2010

Instantes de cine


Brigitte Helm durante el rodaje de Metropolis, 1927.