Sí morgueros, porque es difícil quedarse con un solo momento de entre tantos grandes momentos del cine que da el Festival de Terror de Sants. Por desgracia este año me ha cogido en baja forma y solo he podido ver tres films y además uno de ellos, Commando, supone demasiado nivel y presupuesto para lo que el festival es. Por suerte otras dos cintas de peor calidad acompañaron la noche como auténticas joyas del cine más aberrante: Mausoleo (Mausoleum, Michael Dugan, 1983) y Al filo del Infierno (Rock ´n´ Roll Nigthmare, John Fasano, 1987). Con dos muestras de su calidad os dejo.









