sábado, 27 de junio de 2009

Seppuku: Cuando el honor aplasta a la piedad


Que las cosas no suelen ser lo que parece es algo que sabemos todos, que la superficie es una presentación y en ocasiones una mera excusa. Sobre ella reposa una doble moral que usamos como mejor nos conviene, blandiendo excusas como el honor, la religión e incluso el "qué dirán". Así es como nos alienamos, como nos escondemos y parapetamos del juicio ajeno ante nuestra satisfacción al cometer actos cuya aprobación sólo depende del enfoque que se le dé.

Sobre cómo la crueldad se disfraza de honor y las lecturas superficiales se torna simplemente erróneas trata el film de Masaki Kobayashi, a medio camino del western crepuscular y los 12 hombre sin piedad de Lumet. Seppuku se lee en media hora y se relee durante los 100 minutos posteriores, desmadejando la narración hasta convertirla en un relato donde ni tan sólo se traiciona la premisa inicial pero sí se apuntala el motor de la historia.

El film arranca con la llegada de un paupérrimo samurai a la honorable casa del clan Iyi buscando lugar donde practicarse el harakiri y morir con sus únicas posesiones: su espada y su honor. El Shogun y la paz han acabado con el oficio de samurai, y miles de ellos se han visto sumidos en la pobreza, llegando al extremo de encubrir entrevistas de trabajo bajo la amenaza del suicidio ritual a domicilio. Ante ese dilema se encuentra el dueño de la casa al ver aparecer al samurai poco tiempo después de verse en la misma tesitura con otro samurai arruinado.

Ante la duda de las intenciones de Hanshiro (Tatsuya Nakadai), el dueño de la casa decide narrarle la historia de Motome Chijiwa (Akira Ishihama), el samurai que encontró muerte y eternidad entre esas paredes. Como Hanshiro, Motome llegó pidiendo hospicio para practicar el harakiri, pero su voluntad parecía tan frágil como sus espadas de bambú así que el séquito del dueño de la casa ayudó a reconducir esa voluntad hacia el honor, temiendo que su clan fuera víctima de más mendigos en busca de limosna.

El relato parece no afectar al viejo samurai, convencido de sus intenciones y convenciendo al interlocutor para que prepare el ritual. Su voluntad será cumplida, pero una serie de últimos deseos y las ganas de contar una historia bajo el pretexto que la voz de los moribundos casi es un relato del más allá darán alma a una historia sólo esbozada hasta ese momento.

Así es como Kobayashi presenta hábilmente un relato que rompe su coraza para desarrollarse por completo más allá de las apariencias así como su protagonista traiciona el honor para ser persona. Claro está que el peso del film lo llevan dos personajes que se dedican a narrar sendas historias, haciendo hincapié el director en mostrar los gestos de estos y mostrando el pacífico duelo verbal, así como la soledad de samurai frente al séquito que acompaña al dueño de la casa.

El guión no busca la sorpresa en ningún momento, sino presentar lentamente los hechos, poco a poco, tal y como va pausando el protagonista el devenir de la historia. Porque de eso trata Seppuku, del diálogo como arma entre señores de la guerra, el honor como escudo y la verdad como victoria en el fin de una era marcada por la sangre, la misma que por un obsoleto código se derrama dos veces.

En definitiva, un film excelente que se hermana con la magistral Senderos de Gloria como crítica a los códigos de honor, la disciplina y la pena de muerte. Un relato que parte de la sencillez que acompaña a la pobreza del protagonista y crece en profundidad a la par que su dignidad, retratando no solo a su enemigo, sino a todo un estilo de vida.



6 comentarios:

M. Jordan dijo...

No he visto la película (aún) pero noi, me ha gustado la crítica.

Just that.

marguis dijo...

Excelente crítica para, según mi humilde opinión, un film que es una maravilla.
En mi cabeza lo tengo hermanado con "El ocaso del samurai" una película costumbrista sobre samurais, en la que el honor, el deber y la humildad también se aunan de manera muy hermosa. Si no la has visto es otro film muy recomendable.
Me alegro que te gustara "Seppuku" es uno de esos desconocidos clásicos del cine.

redrum dijo...

Mónica, por tus rasgos anglo-asiáticos creo que te gustará más que la crítica! Pero gracias igualmente ;)

Marguis, gracias también! Tomo nota del film que comentas, aunque tendré que darme un tiempo que aún tengo que ver Tetro!

¡1 saludo y gracias por comentar!

M. Jordan dijo...

Menudo cachondeo que te traes con mis rasgos, leñe...

¿Se puede decir que a mí "El ocaso del samurai" me aburrió? Tanto que me dormí, oiga... Aunque por eso mismo no me atrevería a entrar en debates, claro está.

marguis dijo...

Ahi se nota lo de gustos colores... a mi me pareció preciosa...

redrum dijo...

Jajajaja! Mónica, cachondeo del sano ;) BTW, no he visto El Ocaso del Samurai, pero creo que los films que a la primera te duermen, su segundo visionado los convierte en imprescindibles, no?

Marguis, ya te digo, sinó mira ccómo va la encuesta de Shyamy!

¡1 saludo y gracias por comentar!