sábado, 10 de octubre de 2009

Especial Sitges: La luna vampira en la noche de la iguana


Llegamos al ecuador personal del Festival Internacional de cine fantástico de Cataluña, donde tras 7 películas y 6 cortos aún me quedan 7 films y 4 cortos por visionar. Así que con tanto ajetreo creo necesario saciar, como buenamente pueda, la curiosidad de quienes no han podido asistir a tan ilustre festival. Eso sí, píldoras de opinión, que el cuerpo no está para literatura...

Aunque el festival arrancó el jueves, yo aparecí el viernes saltándome el estreno de [·REC]2 y disfrutando de la grata compañia y el visionado de Thirst, lo nuevo de Park Chan-wook, y una sesión doble compuesta por The Collector y Shadow. La primera es una maravilla en cuanto a temática y su incursión en el género, y aunque peque de un montaje confuso, como apunta Mónica, va dejando perlas (sobretodo visuales) aunadas a la idea de que algunos "zapatos" nos van grandes a muchos. Park Chan-wook vino a recoger su premio Máquina del temps por su carrera, y nos comentó que de joven soñaba con ser premiado en Sitges al contemplar en su cafetería habitual el poster de Terciopelo azul reflejando el premio que el festival dió en su momento a dicho film.

Más tarde llegó The Collector, del guionista de Saw IV, Saw V y Saw VI, que salta a la dirección con un producto completamente distinto a sus anteriores trabajos. Es broma, es la misma mierda, pero aún queda más descuidada una historia que asumimos intrascendente y se centra en torturar a los protagonistas. Floja, pero cumplidora, como las patatas del McDonald´s.

La noche se cerró con Shadow, que dió comienzo a eso de las 4 y habiendo tenido a su director en el escenario pidiéndonos que no nos durmieramos. Y desde luego no puso mucho de su parte con el film... le cuesta unos 20 minutos arrancar, vemos una serie de incoherencias que chirrían cosa mala y ni gota de sangre. Después cambia el tono por completo y se sumerge a otra cosa, pasa de la tensión (o eso pretendía) a la casquería gratuita agitando en la coctelera Creep y Hostel. Después, cuando ya nada tiene sentido ni hay ganas de justificarlo, opta por la salida fácil y se casca un final de risa, Serrano´s way. Y claro, esa baza hay que saber jugarla en vez de tratar de idiota al espectador. Shadow juega al voltantazo, a enderezar el film cada vez que el director se queda sin ideas, se da cuenta que no funciona o quiere jugar a sorprender.

Ese mismo día pudimos ver 2 cortos: The Horribly Slow Murderer with the Extremely Inefficient Weapon, y The Taxidermist. El primero tan conocido en internet como sobrante de metraje, y el segundo una apuesta meramente visual a lo Jeunet&Caro sobre mascotas inmortales y la búsqueda del amor a través del despelleje.

Durante el fin de semana, y fuera de Sitges aunque participe en el festival, fui a ver [·REC]2 que aprovecho y también comento. No hay cambios drásticos en la propuesta de Balagueró y Plaza, aunque sí se nota un tono más gamberro y ganas de decorar su idea inicial. De esta manera consiguen un producto más confuso, menos fresco, pero efectivo y disfrutable. Es difícil sorprender con una segunda parte casi calcada, pero reconozco que la entrada al edificio se me antojó durante la proyección como algo especial... volver a ese edificio... guau!

Pasamos al segundo día de estancia, donde nos vemos sorprendidos por la espectación que levanta el nuevo film de Vincenzo Natali (Cube, Cypher). Él mismo nos presenta el film, gestado durante 10 años como si de un hijo se tratase, esperando el avance de los efectos digitales para poder llevarlo adelante. Se nota que ha puesto mucho cariño en el film y que precisamente por ello las expectativas de la mayoría juegan en su contra, ya que Splice es un film cuyo nudo es propiamente moral y no narrativo. Los lazos entre los 3 protagonistas y sus decisiones crean una estructura sólida que va más allá del género y sólo usa la breve parte final a modo de desenlace como respuesta, y no como motor del film.

La otra apuesta del día era la revisión de Teniente Corrupto que Herzog nos tenia preparada. Comparar ambos films es tan absurdo como intentar entender el criterio de selección del jurado joven, y más en mi caso que ni he visto el film de Ferrara ni he sido seleccionado como jurado joven. El film de Herzog juega a otra cosa, aligerando el peso dramático a base de mostrar la parte cómica del asunto en trama y contexto completamente distintos a los planteados por Ferrara (o eso dicen). Se hace ameno, el personaje es carismático y sólo puede reprochársele que el tono desenfadado parece restarle ambición al film. Un detalle que también quiero comentar es que, al igual que con los diálogos solemos emplear términos como "reiterativos" o "innecesarios", a Teniente Corrupto le sobran innumerables escenas empolvadas mostrando la adicción del personaje. Con lo bonito que es insinuar...

El corto que vimos ese día tenía por título Korscha, aunque podría haberse llamado Antonia, o China Zorrilla perfectamente, pero sin el glamour, claro. El corto, dirigido por Manuel Pérez, juega con la curiosidad del espectador al meterlo en una trama sin introducción ninguna. Se suceden varias muertes, humor negro y finalmente absolutamente nada, porque no hay historia que contar.

El tercer día presentaba uno de los films más esperados del festival, Moon, de Duncan Bowie Jones con Sam Rockwell como protagonista absoluto. Tras su visionado sería hora de Testuo: The Bullet Man, o la actualización de Tetsuo de la mano del mismo Tsukamoto que vino hasta Sitges a presentarla y recoger un premio por su carrera e influencia en una sala medio llena.

Pero vamos primero con Moon, film que algunos emparentan con 2001, otros con el Solyaris ruso, y yo con nada ya que precisamente eso recuerdo del film. La historia engancha, el ritmo ayuda, pero si mostrar las cartas tan pronto ayuda en su primera mitad, el no saber cómo jugarlas la ahoga en su segunda mitad. Tanto homenaje le resta sello, y la autocomplacencia en la historia la convierte por momentos en anodina, y así me niego a considerarla una de las mejores del festival, aunque puede que realmente sea así.

Y del mar de la tranquilidad nos sumergimos en el universo Tsukamoto, inmanente y pese a todo actual. El film no alcanza los 80 minutos, donde Tsukamoto se muestra más preocupado por los temas familiares que propiamente por la venganza como motor de la historia. Avasalla con el sonido y el frenético montaje, perturba con lo informe y sella con dirección y presencia dentro del film, donde él mismo se marca a fuego con un arma de fuego.

Entre ambos films se colaron dos cortos de nombre Kagamiko (The Mirror Girl) y Battle Games, cuyos nombres son fiel reflejo intencional de las propuestas. Si la primera carece de sonido alguno, a la otra le sobra. Kagamiko plantea una historia confusa mientras Battle Games planta ostias en las caras de los protagonistas. Y entretanto Tsukamoto sentadito en su butaca flipando (supongo) con una sala a medio gas aplaudiendo patadas voladoras para después salir huyendo tras haber saciado el ego.

Para la semana que viene os preparo la segunda y última entrega, que se antoja la más interesante con
Paranormal Activity, Carriers y Zombieland. ¡Un saludo playero!

6 comentarios:

joselop44 dijo...

Buenb repaso. Sigue disfrutando
Saludos desde Granada

Anónimo dijo...

Yo vi el cortometraje Korscha y si me gusto, no comparto tu opinión. Si que hay historia que contar, los dos actores estan bien y la musica es genial.

M. Jordan dijo...

Aunque haya sido un Sitges flojillo, me alegro de que hayas podido disfrutar de algunas de sus pelis más interesantes.

Obviamente no estoy de acuerdo con el tema Shadow, pero claro...ya lo sabes.

Ivan dijo...

Que sana envidia me dais, joder, con perdón...el próximo año me lo organizo como sea, que esto no puede ser...
Por cierto, Sitges ya llevaba unos años bastante flojito (aunque siempre hay excepciones que valen la pena claro).
Saludos!

redrum dijo...

Gracias Jose! Cómo se nota que aprovechamos el puente!!!

Anónimo, me alegro que te gustara. A mi me pareció que pretendía algo más que el humor que destila, y después vi que tampoco contaba nada reseñable.

Jajajaja! Mónica, suerte del sábado, que vi (creo) las 3 mejores! Pero si tú dices que ha sido flojillo, mal asunto... :S

Ivan, ¿pero tú no ibas a ir? Según como se mire, te has librado de una buena, pero el ambiente es impagable, claro! Nada, para el año que viene, que creo poder confirmarte que presentará peli(s) Miike!

1 saludo y gracias por comentar!

M. Jordan dijo...

Jajajajaja, Miike tiene pase VIP no para los visionados sino para presentar película en sección oficial. En plan T-10 o Bonobus pero con el festival de Sitges.

Aún no entiendo lo de Yatterman. Este año los grandes han fallado y los desconocidos han levantado un festival que incluso en su podio destila indiferencia. Bueno, Natali se salva de la quema aunque tampoco mucho pero entre Romero, Miike y Tsukamoto... bufff