Soberbio el arranque de esta obra maestra de Scorsese. Morgueros, ¿vosotros sois más de Casino o de Uno de los nuestros?
domingo, 21 de junio de 2009
Tráiler de Zombieland
Reconozcámoslo, loz zombies son muy divertidos. Todos querríamos tener un amigos zombie (yo tengo 2) o algún jefe zombie. Para alegrarnos el día y hacernos soñar con esas comedias tan entrañables llega Ruben Fleischer con Zombieland, donde Woody Harrelson repartirá plomo junto a Abigail Breslin, Emma Stone y Jesse Eisenberg. De regalo, Bill Murray haciendo de zombie.
sábado, 20 de junio de 2009
La recomendación del lector
Semana casi sin discusión para un film que aún no tengo. A riesgo de meter la pata de manera escandalosa, la elegida esta semana es Seppuku (Harakiri), de Masaki Kobayashi, recomendada por Marguis. Así estrena Marguis su casillero en la recomendación del lector. ¡Gracias a todos por vuestras recomendaciones!


viernes, 19 de junio de 2009
La recomendación de la semana: Los Sin Nombre
Perturbadora ópera prima del director que, junto a Paco Plaza, creó ·[REC]. Film de suspense de la mano de un habitual de Sitges, con poco presupuesto pero caras conocidas y mucho saber hacer. Balagueró es ya un imprescindible del cine de terror.


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Videojuegos y cine: Los orígenes
Es de sobras conocida la tendencia en el cine a tener cada vez más en cuenta los videojuegos como fuente para proyectos cinematográficos. Resulta curioso este cruce de caminos cuando el cine nació más cercano al arte, como extensión de la fotografía, y los videojuegos destinados al ocio, y ese cruce tiene lugar cuando el séptimo arte se vuelca cada vez más en el ocio, y los videojuegos han visto cada vez más propuestas cercanas a lo artístico.
Mientras la primera videocámara nacía a raíz del intento de Eadweard Muybridge de capturar un caballo en movimiento con tal de dictaminar si posaba sus cuatro patas en el suelo, OXO, el primer videojuego de la historia fue creado por Alexander S. Douglas para su tesis doctoral en 1952, año en que DeMille ganaba el Oscar con El Mayor espectáculo del mundo. Ambos intentos buscaban plasmar una realidad en otro tipo de soporte, pero con un propósito claro y diferenciado para el primer paso de tan diferentes medios.
Entre estos dos momentos pasaron cerca de 70 años, suponiendo una clara ventaja tecnológica para las cámaras de grabación y una industria ya consagrada en los albores del nacimiento de los videojuegos. Pero sus caminos han sido muy similares, tanto que actualmente muchos videojuegos superan en costes de producción y en "recaudación" a grandes éxitos de taquilla, pese al inconveniente de que cada usuario necesita una plataforma muy condicionada por avances tecnológicos.
Así el cine nace con fines eminentemente narrativos, hijo de la literatura y la fotografía, mientras que los videojuegos nacen para el ocio interactivo, subyugado a la tecnología y alejado de la experiencia social. Ambas disciplinas son para el disfrute individual, pero la segunda necesita soporte para cada uno de los implicados, y con ello anclamos dicha experiencia en los hogares.
Y es que si bien el visionado de una película puede variar para cada uno, el film es el mismo y el fin narrativo se haya sólo sujeto a la percepción del espectador. En cambio, la narrativa en los videojuegos queda relegada a las decisiones del jugador ya que, pese a que haya un camino marcado, elementos como el ritmo no vienen marcados totalmente por el autor, así como la experiencia viene fraccionada por opción de guardar partida y la larga duración de la mayoría de videojuegos.
Pese a esa necesaria barrera diferenciadora, la tendencia que antes comentaba sigue cada día más vigente, aumentando el número de adaptaciones de videojuegos en la gran pantalla, y una creciente profundidad argumental en el ocio electrónico. Ahora bien, el problema reside en acercar ambas disciplinas de manera que no pierdan su esencia ni resulten un fracaso absoluto.
El primer intento vino de la mano de Steven Lisberger y la célebre TRON, donde nos sumergía en una realidad virtual cercana por momentos a los videojuegos. El film no fue un éxito y, sin embargo, hoy en día se le considera una visionaria obra de culto.
Tras Tron vinieron films como Juegos de Guerra, Joysticks, Starfighter, la aventura comienza o Cloak and Dagger, films que popularizaron el ocio electrónico entre los jóvenes que acudían al cine, acercándolos a un público que jamás había tenido contacto con ningún videojuego.
Lo que vino después lo conocéis de sobras, adaptaciones de videojuegos, adaptaciones de películas, estrenos simultáneos, y toda una serie de franquicias en ambas disciplinas que han acostumbrado a dar más penas que alegrías. Y es que si bien el término interactivo parece remotamente aplicable al cine, las películas y los videojuegos parecen condenados a entenderse como en su día hizo la literatura.
Y con ello cierro esta pequeña introducción a modo de humilde contextualización sobre los videojuegos y el cine. En la siguiente entrega veremos un repaso a la actualidad, con algunos ejemplos de films que intentaron acercarse al mundo del ocio electrónico, y otros que sin pretenderlo lo hicieron. No hay que olvidar que muchos de los directores de primera linea han crecido entre consolas y ordenadores personales.
Mientras la primera videocámara nacía a raíz del intento de Eadweard Muybridge de capturar un caballo en movimiento con tal de dictaminar si posaba sus cuatro patas en el suelo, OXO, el primer videojuego de la historia fue creado por Alexander S. Douglas para su tesis doctoral en 1952, año en que DeMille ganaba el Oscar con El Mayor espectáculo del mundo. Ambos intentos buscaban plasmar una realidad en otro tipo de soporte, pero con un propósito claro y diferenciado para el primer paso de tan diferentes medios.Entre estos dos momentos pasaron cerca de 70 años, suponiendo una clara ventaja tecnológica para las cámaras de grabación y una industria ya consagrada en los albores del nacimiento de los videojuegos. Pero sus caminos han sido muy similares, tanto que actualmente muchos videojuegos superan en costes de producción y en "recaudación" a grandes éxitos de taquilla, pese al inconveniente de que cada usuario necesita una plataforma muy condicionada por avances tecnológicos.
Así el cine nace con fines eminentemente narrativos, hijo de la literatura y la fotografía, mientras que los videojuegos nacen para el ocio interactivo, subyugado a la tecnología y alejado de la experiencia social. Ambas disciplinas son para el disfrute individual, pero la segunda necesita soporte para cada uno de los implicados, y con ello anclamos dicha experiencia en los hogares.Y es que si bien el visionado de una película puede variar para cada uno, el film es el mismo y el fin narrativo se haya sólo sujeto a la percepción del espectador. En cambio, la narrativa en los videojuegos queda relegada a las decisiones del jugador ya que, pese a que haya un camino marcado, elementos como el ritmo no vienen marcados totalmente por el autor, así como la experiencia viene fraccionada por opción de guardar partida y la larga duración de la mayoría de videojuegos.
Pese a esa necesaria barrera diferenciadora, la tendencia que antes comentaba sigue cada día más vigente, aumentando el número de adaptaciones de videojuegos en la gran pantalla, y una creciente profundidad argumental en el ocio electrónico. Ahora bien, el problema reside en acercar ambas disciplinas de manera que no pierdan su esencia ni resulten un fracaso absoluto.
El primer intento vino de la mano de Steven Lisberger y la célebre TRON, donde nos sumergía en una realidad virtual cercana por momentos a los videojuegos. El film no fue un éxito y, sin embargo, hoy en día se le considera una visionaria obra de culto.Tras Tron vinieron films como Juegos de Guerra, Joysticks, Starfighter, la aventura comienza o Cloak and Dagger, films que popularizaron el ocio electrónico entre los jóvenes que acudían al cine, acercándolos a un público que jamás había tenido contacto con ningún videojuego.
Lo que vino después lo conocéis de sobras, adaptaciones de videojuegos, adaptaciones de películas, estrenos simultáneos, y toda una serie de franquicias en ambas disciplinas que han acostumbrado a dar más penas que alegrías. Y es que si bien el término interactivo parece remotamente aplicable al cine, las películas y los videojuegos parecen condenados a entenderse como en su día hizo la literatura.
Y con ello cierro esta pequeña introducción a modo de humilde contextualización sobre los videojuegos y el cine. En la siguiente entrega veremos un repaso a la actualidad, con algunos ejemplos de films que intentaron acercarse al mundo del ocio electrónico, y otros que sin pretenderlo lo hicieron. No hay que olvidar que muchos de los directores de primera linea han crecido entre consolas y ordenadores personales.
jueves, 18 de junio de 2009
Trailer de 2012, nos jodieron las Olimpiadas
Y es que basta que Madrid acabe siendo elegida para acoger tan importante evento, que vienen los yankees anunciando el fin del mundo. Tostonazo probable si el barco lo dirige Roland Emmerich y pone cara John Cusack, que ultimamente viene de serie con niño. Eso sí, reconozco que me resulta altamente entretenido ver tanta muerte y destrucción. ¿A vosotros no?
Fuente: SlashFilm
Cuando el futuro nos alcance...
Curiosa imagen mostrando una linea temporal que compara films con la época en que están ambientados. Al menos vemos como el futuro va algo más lento que la ficción...
Fuente: SlashFilm
Fuente: SlashFilmmiércoles, 17 de junio de 2009
Grandes Bandas Sonoras: Barry Lyndon
Aprovechando que Mr.Lombreeze sacó el tema en su excelente post sobre Haendel, os traigo el segundo movimiento de trio para Piano D.929 de Franz Schubert, usado en varios films pero recordado por Barry Lyndon y la serie John Addams, a la que estoy a punto de hincarle el diente. Fue una de las últimas composiciones del compositor germano, fechada en el año de la muerte de su adorado Beethoven y al que sólo sobrevivió poco más de un año. ¡Disfrutadlo, morgueros!
martes, 16 de junio de 2009
lunes, 15 de junio de 2009
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