martes, 29 de julio de 2008

Batman: El superhéroe que maduró


En 1978 Richard Donner reventaba las taquillas con Superman, haciendo respetable el género de superhéroes en el cine. Víctima de su propio éxito, anduvo el camino de vuelta con una serie de secuelas de escaso éxito y calado popular. Y no fue hasta 1989 que ningún intento de abordar el género tuvo éxito, como Flash Gordon, y de la mano de Tim Burton comenzó el reinado del hombre murciélago.


Inolvidable es el recuerdo de adolescente, por ser Batman uno de los primeros films que fui a ver al cine, y no puede obviarse el calado mediático que tuvo entre los jóvenes su estreno, pese a ser algo más que un film de aventuras. No conocíamos al director, y poco nos importaban los protagonistas, ya que desde los primeros acordes de la banda sonora sabíamos que aquello iba a funcionar.

Los criminales de Gotham City viven aterrados por la misteriosa presencia de un hombre disfrazado de murciélago. Mientras la escalada criminal prosigue, Harvey Dent (Billy Dee Williams) pretende alzarse con la alcaldía y acabar con la corrupción existente en la policía. Una prestigiosa fotógrafa (Kim Basinger) llegará a la ciudad para intentar inmortalizar al héroe alado, mientras inicia una relación con el millonario Bruce Wayne (Michael Keaton) de día, Batman de noche.

Mientras Grissom (Jack Palance) forja su imperio gracias a la corrupción, la labor de Dent hará que busque un chivo expiatorio en su segundo a bordo, Jack Napier (Jack Nicholson) , que en un accidente con Batman acaba sumergido en productos químicos que lo convierten en El Joker. Será éste quien acabe con Grissom y entable una cruzada con Batman.


Que Burton iba a adaptar libremente el cómic original es algo que vemos tan sólo empezar, con un Harvey Dent de color y un protagonista del todo inesperado, como lo fue Keaton, que resultó ser todo un acierto. La concesión comercial vino de la mano de Kim Basinger, con un papel casi testimonial, y de Prince restando cuota musical a Danny Elfman. Y a partir de ahí, el mundo Burton, simplificado para la ocasión y explotando al máximo lo comercial del personaje.

Creando un film oscuro, una Gotham como nunca se había visto, y rodando las escenas de acción justas y necesarias, con la fina ironía del director (véase la lucha con el ninja de las espadas), el film se acerca más a la comedia que a la acción, con dos personajes tan contrapuestos como el excesivo Joker y el gélido Batman.


Burton supo crear escenas memorables y dotar al film de un ritmo apto para todos los públicos, con la inclusión de todo tipo de gadgets para el alado, y de juguetes para el personaje de Nicholson, jugando con la siniestra comicidad que hizo del Joker un gran personaje y enemigo para Batman. En ese sentido, Keaton y Nicholson cumplen perfectamente con el papel, fueron iconos, y Nolan ha sido inteligente de darles un giro a los personajes, proponer otra visión, viendo que Schumacher fue incapaz de superar a los originales en dos intentos.

La primera entrega de Batman fue magnífica, un gran film de entretenimiento que puede dar lecciones a la mayoría de productos de la cartelera de hoy día. Pese a algún bajón en el ritmo narrativo, el film fluía con sencillez, con una historia que insinuaba su profundidad y dejaba abierta una trama que no veríamos en Batman vuelve, y a cambio de su superficial propuesta, dejaba infinidad de imágenes que acabaron siendo iconos.

En definitiva, Batman fue un excelente inicio para la franquicia, que borraba de un plumazo el recuerdo de la serie televisiva, que contaba con el prestigio de un director pujante y que finalmente resultaba un divertimento excelente que incluso consiguió el Oscar a la mejor dirección artística. Un gran ejemplo de ese cine de aventuras, donde los maleantes sólo golpeaban a las víctimas y las ostias sonaban como el pan duro.


Lo mejor: Keaton y Nicholson, impresionantes.

Lo peor: Algunas escenas mostrando la relación entre Wayne y Vale lastran el ritmo narrativo.


El dato: Sí, existe la versión en
película de la serie protagonizada por Adam West, pero mejor no tenerla en cuenta.


2 comentarios:

Angel "Verbal" Kint dijo...

Una de las mejores cosas que hizo la película de Burton como bien dices fue hacer que muchas personas vieran en Batman algo interesante y no el personaje horrible de la serie de televisión que muchos alaban por lo mala que era precisamente...algo que yo no entiendo...anda que no hay cosas para ver como para alabar las cosas malas!!!!
Burton hizo un Batman oscuro y una secuela maravillosa...el resto que vino fue lamentable...Chumi lo hozo fatal, especialmente en "Batman y Robin"...algo que tb agraceceremos a Nolan con su "Batman Begins" de la que no soy muy seguidor, pero que hay que reconocer que nos devolvió la seriedad al personaje.

redrum dijo...

Jajajajaja! Gran frase! Y la Winehouse vendiendo discos como churros sólo por tener la cabeza como la tiene, cuando el mundo de soul da mejores productos.

Coincido en que Batman Begins sólo me gustó, entretenida y a su vez ayudada por el pésima recuerdo de los 2 Batman´s anteriores.

Veremos si Nolan sólo allanaba el camino para lo que sería su obra maestra, como dicen de El caballero oscuro!

¡1 saludo y gracias por comentar!