lunes, 2 de junio de 2008

Algo pasa en Las Vegas: Enamorados por orden judicial

Pues es un poco absurdo comentar esta película, ciertamente, porque es justo lo que uno podría esperar. Comedieta sencilla, que provoca alguna carcajada, y poco más. Y el problema no es otro que el pretendido canallismo con el que parte, que acaba cayendo en el topicazo de las historias de amor, previsible y edulcorado.

De mano de dos desconocidos como son
Tom Vaughan como director y Dana Fox guionista, nos llega el típico producto de taquilla hecho para recaudar, con caras conocidas, historia facilona y un trailer con lo mejor del film. No hay que olvidar que ha sido 2 semanas consecutivas número 1 en la taquilla española, desbancando al todopoderoso hombre de hierro. Para quien dude de la rentabilidad de éstos productos, sirva como dato que el film de Sexo en Nueva York ha desbancado a Indiana Jones del número 1 en la taquilla americana.

Jack (Asthon Kutcher) es un joven irresponsable al que su propio padre despide de su trabajo, mientras que Joy (Cameron Diaz) es una ambiciosa corredora de bolsa a la que su prometido abandona a las puertas del altar. En busca de una aventura que les haga olvidar el varapalo, ambos irán a Las Vegas acompañados de sus respectivas amistades y coincidirán el tiempo justo de emborracharse y casarse.

El problema vendrá cuando al despertarse se sepan casados y encima ganen 3 millones de dólares en una tragaperras. Uno no querrá perder su dinero y la otra querrá la mitad que le pertoca como esposa, así que el juez dictaminará 6 meses de convivencia forzada antes de decidir qué se hará con el dinero.

Vamos, que la idea del film es ver como los protagonistas harán lo posible para que el otro renuncie al dinero o puedan demostrar al juez que el matrimonio fracasó por culpa del cónyuge. Y algunas situaciones resultan cómicas, pero no pasa de ser una comedia ligera que no va más allá de entretener.


Poco a destacar a nivel técnico, y menos de los desconocidos director y guionista. Eso sí, un derroche de inspiración la banda sonora, cogida directamente de la lista de la MTV. Al igual que poco a destacar del reparto, incluyendo secundarios, ya que todo el film es tomado como una broma.

Vamos, que si has llegado a leer desde aquí, mis disculpas porque creía que el primer párrafo era suficientemente explicativo. Película fácil y obvia, donde el amor triunfa sobre el dinero, las órdenes judiciales sobre la voluntad, las palomitas sobre el mensaje.

Lo mejor: El juez y su frase sobre su mujer.


Lo peor: Nunca se sale de lo correcto, pudiendo haber sido más canalla.

El dato: Buscando algo interesante que contar de éste film, me he topado con que Cameron Diaz y Cameron Crowe aparecieron en Minority Report, de Steven Spielberg. Aquí la prueba.

2 comentarios:

videodromo dijo...

La escena de las palomitas es una pasada al igual qeu al del fregadero, pero estoy contigo no es nada ingeniosa.

redrum dijo...

Totalmente cierto, tiene algún momento que se sale de lo correcto, pero en términos generales, muy comedida para lo gamberra que podía haber sido.

¡1 saludo y gracias por comentar!