sábado, 10 de noviembre de 2007

Supersalidos: ¡¡¡OS QUIERO!!!


No es una película sobre sexo, ni sobre adolescentes obsesionados con perder la virginidad. Es una película sobre lo que callamos, disfrazándolo de tópicos y obviedades. La adolescencia es la etapa emocional más complicada, a medio camino entre ser lo que queremos (o descubrirlo) y dejar de ser lo que de nosotros se espera.

Convertimos en familia nuestras amistades y buscamos nuestra identidad en modas, grupos o celebridades. Nuestro mundo arrebatado a los padres y entregado a un puñado de desconocidos tan perdidos como tú.
Y llegado el momento, se acaba el instituto, y se abre el abismo ante nosotros. Creemos que la armonía creada se romperá al elegir cada uno su camino, que volvemos a estar solos.

Supersalidos nos sitúa en la última fiesta antes de la graduación de dos amigos que irán a diferentes universidades. Con ayuda de un tercero intentarán que esa fiesta sea memorable, claro está, teniendo sexo con las Julietas respectivas. Como es de esperar la vida les lleva por otro lado mientras ellos hacen sus planes de conseguir el alcohol necesario para la fiesta.

Habrá quien opine que es absurda o incluso sexista, a los que recomiendo algún musical sobre la 2ª guerra mundial o un drama sobre el Show de Benny Hill. Porque si hablamos de tres adolescentes es absurdo que la vida de éstos no esté bañada de chicas y alcohol.

Las desventuras de las protagonistas realmente son desternillantes, asi cómo las barbaridades que llenan los diálogos, totalmente descarados y políticamente incorrectos. Pero son sus personajes lo mejor de la película, su composición y la manera en que, poco a poco, nos dejan ver que debajo de todas esas preocupaciones adolescentes hay un miedo a un cambio de ciclo, un miedo a reconocer la importancia de tus amigos, los que realmente te aceptan como eres.

Cierto es que hay algún momento que de emotivo roza lo cómico, pero sirve de contrapunto para demostrar que si bien lo que tanto anhelaban no es lo que esperan, para demostrar que el camino más corto entre dos puntos, es la linea recta.No necesitas la botella de vodka que ha pedido tu chica, o emborrachar a tu guapa compañera de clase para liarte con ella, ni disfrazar de reproche el afecto que sientes hacia tu colega.

Por eso la película no es una película más de adolescentes, porque el éxito de los protagonistas no acaba siendo perder la virginidad, sino superar esa etapa convulsa juntos y comenzar con paso firme el futuro, con una escena final muy simbólica y acertada.

Lo mejor: parafraseando a Geraldine Chaplin, "la polisía mola".

Lo peor: Que la adolescencia les coja muy lejos a algunos y olviden la época en que necesitabas que un colega te dijera que los pantalones te marcan demasiado las pelotas.

Una película para disfrutar con los colegas, para dejarte llevar por los protagonistas, sin prejuicios ni reticencias, que todos hemos hecho locuras.

2 comentarios:

Manuel dijo...

Vamos a ver, estamos ante una crítica plagiada de cualquier otro sitio, dado que mientras estuviste viendo este tremendo filme pensaras en todo esto de la adolescencia, te recuerdo que hemos ido al gran joan oliver!, o que pensaras en tanta filosofía cuando veías a Mclovin.
Bueno, decir que ver esta pelicula, con dos colegas un placer, y de hecho casi una obligación, delito sería verla solo o en pareja, aparte de las enseñazas que Nicolás ha analizado, son dos horas de sumersión en recuerdos de adolescencia, de carcajadas casi a minuto, porque está muy bien currada, aquí hay que andarase con menos milongas y decir las cosas como son!!-

redrum dijo...

Jajajajaja!!! Eres testigo que puedo emitir juicio propio porque la vi contigo, y eso he hecho. Mientras tú opinión la sacas de Paquito González, ya tengo la mia propia. Aparte, no es que vaya a haber grandes críticas de la película por ahí. Seamos serios, hombre ;)