sábado, 10 de enero de 2009

Cuestión de Honor: Hulk, Bullseye y el chapero la lían en comisaría


Cuestión de honor es un film de polis corruptos. ¡Ei, ei! ¡Dejad quieta la rueda del ratón, que ya sé que la temática está más trillada que la de traumas infantiles que degeneran en psicópatas! Este film utiliza ese argumentos para enfrentar a honor, justicia y verdad contra la familia y la lealtad. Vamos, que se llega al punto en que estás con la policía o con los tuyos.

Vale, para los que habéis llegado hasta aquí con tan suculenta propuesta, deciros que no está tan mal, la verdad. Cierto es que yo soy de la máxima cartesiana de que el trabajo de uno siempre resulta mejor acabado que el de muchos, y en este caso dirige Gavin O´Connor, con guión del propio director y Joe Carnahan (Ases caliente, NARC) basado en una historia del director, su hermano Greg O´Connor y un desconocido Robert Hopes. Cuestión de honor no es la regla que confirma dicha máxima.

Ray Tierney (Edward Norton), es un detective de la policía que investiga homicidios tras una mala operación. Tres generaciones de su familia han sido policías de la ciudad de Nueva York, y tanto su padre (Jon Voight), como su hermano y su cuñado lo son. Un día le encargan la tarea de resolver un caso en el distrito controlado por Francis Tierney Jr. (Noah Emmerich), su hermano mayor.

A medida que pasa el tiempo, Ray comienza a sospechar que la corrupción abarca todo lo que él conoce, incluso puede que su amigo y marido de su hermana (Lake Bell) Jimmy Egan (Colin Farrell) sea parte del escándalo. Ray tendrá que elegir entre repetir los mismos errores del pasado para proteger a su familia, o destapar la trama y cumplir su juramento como policía.

Como bien he dicho antes, más que un film policíaco, es un drama hecho a medida de Edward Norton. El film gira entorno a él, sin dejar de dar pinceladas al póker de protagonistas implicados en la trama y que no se ven exentos de responsabilidad. Pero dicha apuesta por el drama nos supone numerosas escenas de escasa aportación argumental más allá del de dar cierta profundidad a los hechos. Sea el caso de la ex-mujer de Ray, Carmen Ejogo (obligado que un poli que comete un error se divorcie), o la prometida de Francis (Jennifer Ehle), afectada de cáncer y cuyo único propósito en el film es confirmarnos que Francis es de los buenos.

Eso denota una falta de convicción en lo que narra, que necesita de ser explicado varias veces para hacerlo creíble, y provoca un alargamiento innecesario en el metraje del film, que se dispara hasta los 130 minutos. Otro ejemplo sería la escena con la que arranca el film, que a modo de presentación se toma su tiempo cuando los minutos que emplea en ella son innecesarios argumentalmente. Además, la escena es bastante floja, todo hay que decirlo.

El resto consigue engancharnos sin aburrirnos en demasía, pese a las continuas charlas entre los protagonista y el lento avance de la trama, que por contra, se precipita hacia el final. Ahí es donde vemos la escena que condena el film, donde Ray y Jimmy se lían a tortas en una taberna irlandesa. Ray, dudoso de si optar por ser fiel al cuerpo o la familia, decide elegir a ostia limpia su devenir en una escena risible que además tira por tierra todo el castillo de naipes creado entorno al personaje de Edward Norton.

Más allá de esa escena, Gavin O´Connor dirige con solvencia un film al que una mano de pintura lo hubiera hecho notable, ya que a nivel técnico el conjunto luce. La historia, sencilla en apariencia, crece en matices y trascendencia, pero ciertos giros y redundancias la condenan al olvido en un caso similar al de La noche es nuestra. Esperemos que O´Connor pueda contar con mejores guiones en adelante, ya que apunta maneras.

En definitiva, un film flojo pero entretenido. Cuestión de honor apuesta por los personajes, y en su loable propósito acaba hundiéndose en su segunda mitad por no hacer justicia a su planteamiento inicial y su larga duración. No siempre ocho ojos ven más que dos.

Lo mejor: Su reparto, y en especial las interpretaciones de Norton y Emmerich.

Lo peor: La escena de la taberna irlandesa.

El dato: El film tenía previsto iniciar su rodaje en Febrero de 2002, con Mark Whalberg y Hugh Jackman al frente, pero los atentados de las torres gemelas hicieron inapropiado producir un film sobre policías corruptos en Nueva York.

11 comentarios:

Silvia dijo...

Creo que esta noche voy a ir a verla... aunque no me guste mucho la temática merecerá la pena aunque sólo sea por el increíble Edward Norton.. espero que me guste.

redrum dijo...

No olvides pasarte por aquí a contar qué te ha parecido, Silvia!

No creo que te desagrade, sabiendo de antemano lo que puede esperarte.

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Machete dijo...

Pues no la conocía pero si tan lenta es, no creo que la vea.

Silvia dijo...

La vi ayer y la verdad es que me aburrí muchísimo... es una película de policías corruptos como cualquier otra que no te sorprende, no te aporta nada nuevo, no hay nada que hace seguir viéndola, ningún momento que impacte... Edward Norton me sigue gustando pero no se porqué teniendo el talento que tiene ha elegido hacer una película así...
Y la escena de la taberna que dices tu... jajaja...aún estoy intentando entender a qué venía :)

redrum dijo...

Machete, la cartelera e internet se está llenando de films interesantísimos, así que te la puedes ahorrar de todas, todas.

Silvia, voy a tocar las narices un rato ;)
Empiezo a pensar que Norton es un actor sobrevalorado, venido a menos, como De Niro y Pacino, que no dan una en condiciones.

De hecho, desde que trabajó con De Niro y Brando, ha filmado casi integramente castañas, y no es que le falte talento, pero también hay que saber elegir papeles.

Un ejemplo es El Ilusionista, del que todos dicen que gran interpretración de Norton, cuando no cambia el gesto en todo el film.

La escena de la taberna no tiene precio... tanto dilema y para cuando decide qué hacer, opta por dejarlo en mano de las tortas!!!

Silvia, mira que estabas avisada ;)

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Silvia dijo...

De tocar las narices nada :p No creo que esté para nada sobrevalorado, el problema es que elige unos papeles que son una mierda.
A mi "El Ilusionista" me gustó, pero tengo que reconocer que no es su mejor papel, que sin duda "Las dos caras de la verdad", "American History X" o "El club de la lucha" son mucho mejores.

Lo de la taberna,y la peli en general, avisada estaba, pero es que yo no hago nunca caso ;)

redrum dijo...

JAJAJAJAJAJAJA!!! Roto me has dejado!!! Con el cariño que le eché a la crítica, y me topo con un "vamos, que me importa una mie@$a lo que digas!" Jajaja!!!

Touché Silvia, los tres films que nombras son de antes de The Score, es decir, desde 2001 que no da una tiesa.

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Silvia dijo...

Jajaja, Sr Redrum, que yo le hago caso, que vi Wall-E y me encantó, pero es que en esta me pudo Norton y no su crítica. Tenga compasión que es por amor a Edward :)

redrum dijo...

Jajajaja! No se preocupe, Silvia, soy de naturaleza profundamente compasiva.

Oiga, pero Norton no justifica ir a ver Hulk, film con el que me reí de lo lindo!

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Mr. Lombreeze dijo...

Esta peli es un tostón verbenero. El final es de traca. Un horror.

redrum dijo...

A mí llegó a entretenerme, pero no se si más por demérito de los anteriores productos consumidos.

Cierto es que estos films los pueden crear con un algoritmo, pero me entretuvo después de haber visto tanta castaña en 2008.

Eso sí, el "no está mal" permanente del film se parte en mil trozos con la escena de la taberna y la que inmediatamente le sigue.

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