lunes, 26 de enero de 2009

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Cada momento de esta vida es irrepetible, en un continuo baile de trenes que no vuelven a pasar y donde toda elección lleva una renuncia implícita. El destino y los azares son líneas tan frágiles e imprevisibles como el humo de un cigarro que se consume en la promesa de un golpe de suerte. Esperanza y melancolía aguardan en los cruces de caminos para quienes creen que su reloj dará marcha atrás a base de errores.

Y ahí entra en juego el transgresor David Fincher, para narrarnos una fábula clásica con fórmulas renovadas donde el héroe recorre su camino en ambas direcciones a la vez y donde su oportunidades son escasas y caducas. El curioso caso de Benjamin Button desprende aroma de epopeya, de rareza que brota en yermo paraje, de gran cine.

El día que el Katrina azota New Orleans, la moribunda Daisy (Cate Blanchett) se encuentra en el hospital junto a su hija Caroline (Julia Ormond). Apurando sus últimos momentos Daisy pide a su hija que le lea el diario de Benjamin Button (Brad Pitt), un amigo de siempre y en el que narra su extraordinaria vida.

Caroline descubrirá la increíble historia del niño que nació viejo y pasó sus años rejuveneciendo, compartiendo partes del viaje con su madre Daisy, y a través de eso, conocer la verdadera historia de sus progenitores. El viaje de un hombre nacido bajo circunstancias inusuales al final de la primera guerra mundial, los lugares que visitó, la gente a la que amó y todo aquello que sobrevive al paso del tiempo.

David Fincher, profundo iconoclasta, adapta el relato corto de F. Scott Fitgerald de mismo título y publicado en 1921, para brindarnos una historia que, como dicen en el mismo relato "solo tiene sentido yendo hacia atrás, pero hay que vivirla hacia adelante". Para ellose vale de Eric Roth, guionista que ganó el Oscar por Forrest Gump, y Robin Swicord para elaborar un guión fabuloso que se eleva como un canto a la vida gracias al excelso trabajo de Alexandre Dasplat en la banda sonora y Claudio Miranda en la fotografía.

Ya conocíamos la habilidad de Fincher con los efectos digitales, pero vuelve a ir un poco más allá y presenta un Brad Pitt realmente creíble a cualquier edad, un personaje que desborda optimismo pese a su condición física. Gran parte del mérito recae en el bioscarizado Greg Cannom, responsable de maquillaje y del rejuvenecimiento de Benjamin Button.

Ello no resta mérito al trabajo de Brad Pitt, convincente llevando por completo el peso de los 166 minutos que dura El curioso caso de Benjamin Button, y que le ha valido la nominación al Oscar. Así como también están estupendos Tilda Swinton, Cate Blanchett, Julia Ormond y Taraji P. Henson (también nominada), muchos de ellos envejeciendo junto al protagonista.

Dicho viaje nos recuerda a Forrest Gump tanto como a Big Fish, mientras en el hospital tenemos una trama parecida a Los Puentes de Madison, y con eso no resto originalidad al producto, sino que recoge virtudes de todas para presentar un relato diferente y único. Fincher se nos muestra ambicioso como rapsoda, usando la mágica historia del personaje para cimentar sobre ella su canto a la vida y a la propia belleza del cine con un curioso aroma a clásico, donde se nos insta a a disfrutar sin ningún tipo de prisa del viaje vital de Benjamin Button.

Así se erige El curioso caso de Benjamin Button en un poema fantástico, Hojas de hierba a 24 fotogramas por segundo, una vida llena de muerte, que nace de su mismo fin y que sigue siendo vida. Instantes sencillos convertidos en extraordinarios gracias al talento de un Fincher del que me atrevo que aún no ha llegado a su madurez creativa, donde aún le quedan ámbitos que reformular bajo su personal prisma.

En definitiva, un film excepcional que destila grandeza a cada plano. Una lección de metalenguaje cinematográfico donde Fincher consigue meternos en el film, oler el salitre, pasear por hoteles vacíos, sentir el peso de la pérdida y la liviandad de la dicha. Un film que no muere con los títulos de crédito, sino que vuelve a nacer.

Lo mejor: El tono y ritmo del film, junto a varias escenas que brillan por sí solas.

Lo peor: Que no malo, las escenas en el presente.

El dato: Antes que Fincher se hiciera cargo el proyecto, pasó por manos de Spielberg, Spike Jonze y Ron Howard.

13 comentarios:

Mr. Lombreeze dijo...

Hombre, "novedoso", me parece demasiado...

La verdad es que la peli está muy majica, especialmente en su primera mitad que yo creo que es muy superior a la segunda parte.
Los efectos especiales son magníficos y el final es muy emotivo.

La música me decepcionó un pelín, por excesivamente convencional, pero funciona.

Lo de la fotografía es una auténtica obra de arte.

Atentos también al rejuvenecimiento que le hacen a la Cate Blanchett veinteañera.

Creo que me hubiera gustado más sin el recurso del largo flashback. Y los toques "Amelie" o timburtianos le sobran, pero bueno.

Tiene pinta de que va a ser de lo mejor de 2009.

redrum dijo...

Para mí si tiene un aire rompedor, Mr.Lombreeze... se tiñe de clásico para contarnos una fábula atípica.

Larga es un rato, y pese a que me gustó, no me arrebato. Será posiblemente lo mejor de 2009, pero no la primera que me compraría en DVD.

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The Autist, Manseos dijo...

Muy de acuerdo con la reseña. La película es magristral, es una obra de arte completa y redonda, donde lo único que puede llegar a cogear son los últimos minutos, en los que el ritmo cambia y afecta por completo la percepción de la historia, pero no por ello daña el conjunto. Este film expide aroma a clásico, para mi es hasta este momento lo mejor que he visto en lo que va de año y de cara a los Oscars.
En lo que difiero con la crítica es en lo referente a la madurez narrativa de David Fincher, pues creo que desde Zodiac (alejado un poco de sus "constantes") y rescatando Se7en y Fight Club, ha demostrado que es capaz de contar una historia sin flaquear, con brio y garra, poblando el metraje de distintos elementos que enriquecen la narración, explorando y ahondado cada vez más en su virtuosismo visual sin dejar de lado el texto, el fondo, y sobre todo dando caracter personal a lo que cuenta, siempre de acuerdo a su constante búsqueda de respuesta a los miedos y temores a que se enfrenta el ser humano, sean conocidos o desconocidos y que sin lugar a dudas se encuentran dentro del hombre mismo; y en esta ocasión lo vuleve a hacer, en la búsqueda de los personajes por su lugar en la vida, por temer más a su existencia que a la muerte misma, y explorar el miedo a aceptarse tal y como son.
Destaco secuencias maravillosas y antológicas que calaran porfundo en mi memoria: el romance entre Benjamin (Brad Pitt) Y Elizabeth (Tilda Swinton); la recreacción de un accidente (no nombro cual para no spoilear a quienes no la han visto)ejemplo de ritmo envidable y maravilloso montaje; la secuencia del submarino, impactante; la primera salida adulta entre Benjamin y Daisy (Cate Blanchett) inculido el baile seductor a la luz de la luna, mágica; la idílica unión entre los protagonistas; y sobre todo esos aires de realismo mágico que envuelven todo el metraje. La fotografía es portentosa; la música es exquisita; el maquillaje, sin palabras; efectos y ambientación, cuidados hasta el más mínimo detalle; y las actuaciones de primer nivel, quedándome con las de Brad Pitt y la de Taraji P. Henson (dando vida a Queenie), quienes resultaron con los mejores personajes y brindaron interpretaciones a la altura de las circunstancias. En fin, la lista de aciertos es larga pues evidentemente me ha encantado.
Una película que confirma a Fincher como el gran director que es, y sin lugar a dudas uno de mis favoritos.
Un saludo a todos desde Colombia.

redrum dijo...

The Autist, no me refería a la imperfeccón de su obra, que las tiene como todas, sino a que aún Fincher no ha tocado techo.

De ahí que comente que le quedan géneros por explorar, sin olvidar que no tuvo libertad absoluta con este Benjamin Button al que estuvo a punto de renunciar ya rodada.

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tomas dijo...

Pues a mí sí me ha arrebatado. Me hizo flotar como niño con patines nuevos, como en Wall-E. No se puede dirigir mejor que Fincher en este film, por mucho que el género no nos guste o se la considere inferior a otras del director (que lo dudo, porque aquí al menos no huele a producto de diseño bien facturado pero al que se le ven las trampillas para causar efectos varios, colmo de lo cual fue una insuperablemnte insoportable EL CLUB DE LA LUCHA). El cine, con Fincher y este Benjamin, vuelve a ser refugio mágico para soñar, cosa que se produce una vez cada varios años, por desgracia, y pese a todas las Narnias que salgan.


En esta, además de ese portento con piernas llamado Cate Blanchett, me quedo con el extraordinario trabajo de maquillaje sobre el rostro efébico de Brad Pitt, que en una escena parece su hijo mismo, una de las escena smás emotivas del film.

No es el curioso caso. Es el fabuloso y fascinante caso de Benjamin Button.
Excelente reseña, don Nicolás, como viene siendo habitual en usted.

tomas dijo...

Por cierto, MENOS MAL QUE NO LA HA DIRIGIDO NINGUNO DE LOS QUE MENCIONAS...No quiero pensar esto en manos de Spielberg o Howard o Jonze...como mucho Jeunet...ese sí.

redrum dijo...

Jajajaja! Tomás, no seas tan benévolo con mi crítica ;) Podría decirte tranquilamente que es el film que más me ha gustado de Fincher, pero pese a eso, no me ha arrebatado como el robot o la misma Revolutionary Road.

Eso sí, te reconozco que, más allá de la magia del film, sí voy guardando mejor recuerdo de ella a cada día que pasa, pero eso ya son juicios personales.

El film es grande por el sello del autor desde luego, no me imagino Salvar al soldado Ryan por Ron Howard, ni Amelie por Fincher!

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The Autist, Manseos dijo...

Vale, tienes razón en lo que comentas y de hecho, espero que Fincher continúe explorando más géneros como en sus dos más recientes films, alejados un poco de sus inicios cinematográficos; pero también quisiera que pudiera acercarse una vez más a ese género con el que gratamente ha sorprendido y que me encanta.
PD. Ojalá algún día se decida por un film de terror puro, o en su defecto algún otro director -espero sea Fincher o Nolan-, nos deleite con un renovado tratamiento a este gran género tan mal tratado hoy en día.

Regina dijo...

Pues yo no iba a verla porque la historia no me parece nada novedosa, a lo mejor sí en el cine, pero creo q ya comenté que conozco una leyenda que en mi tierra es un clásico cuyo tema es precisamente este.

Me habéis convencido!
Iré a verla :)
Y muy bueno el título del post XD

redrum dijo...

Desde luego, The Autist. Si coronan como ganador a Fincher en los Oscar, tendrá libertar de hacer lo que le venga en gana, así como la obligación de filmar obra maestra tras otra.

Pero desde luego por su carácter aún le queda lenguaje cinematográfico por descubrir, géneros que visitar, etc. Es un lujo!

Regina, vale la pena, no lo dudes! El film se apoya en eso para narrar una historia más o menos al uso. También sabíamos que se hundía el Titanic, que los aliados ganaban la II Guerra Mundial, etc. ;)

Gracias por lo del título... ahora no habrá nadie que encuentre esta entrada en google :D

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Machete dijo...

Desde el primer dia me dió buenas vibraciones, ya faltan poquitos para poder visionarla.

Silvia dijo...

Qué preciosidad de película, es que todos y cada uno de los momentos tienen "algo" mágico. Yo ayer en el cine no quería que acabara a pesar de que duraba bastante, pero se me pasó volando.

La interpretación de Pitt de Oscar. David Fincher es un genio...
Por cierto, ¿alguien sabe como hacen lo del cuerpo de Brad Pitt?

redrum dijo...

Silvia, todo son efectos especiales, pero algunos están muy logrados, la verdad. A este paso no sabremos diferenciar qué es verdad y mentira en un film!

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