martes, 18 de noviembre de 2008

The Fall (El Sueño de Alexandria): Cine de autor al oleo


Sinceramente, os podría hacer la crítica simplemente colgando imágenes de The Fall, porque de eso trata. El nuevo film de Tarsem Singh (La Celda) está producido por Spike Jonze y David Fincher, y rodado en 26 localizaciones en 18 países a lo largo de 4 años. Sin embargo el proyecto se extiende a lo largo de 15 años, desde que Tarsem Singh se hizo con los derechos del film búlgaro Yu Ho Ho gracias a sus ingresos como publicista.

Durante este tiempo aprovechó los viajes que le brindaba el mundo de la publicidad para realizar tomas para su film y buscar financiación, hasta llegar a Fincher y Jones (no podían ser otros). Esto demuestra que el director indio tenía una fe ciega en su film, así como un entusiasmo desbordante que le ha llevado a una perfección visual asombrosa con The Fall. Un film del que aún no estoy seguro si tiene más cabida en salas de cine o en museos de arte moderno.

Alexandria (Catinca Untaru) es una joven india ingresada en un hospital con el brazo roto. En su vida diaria dentro de él, topará accidentalmente con un especialista de cine que le promete contar la historia más maravillosa del mundo. Así como Alexandria ha perdido a su padre, Roy (Lee Pace), el actor, ha perdido a su amada, enamorada del protagonista del film en el que Roy ha sufrido el accidente.

Ambos estrecharán lazos a través de las historia, salpicando la narración con gotas de realidad que irán tiñendo de drama el relato hasta un punto de no retorno. Así los caminos de Alexandria y Roy se cruzarán con los de los héroes del relato, un bandido (Lee Pace), Charles Darwin (Leo Bill), un esclavo (Ronald France), un experto en explosivos (Robin Smith), un místico (Julian Bleach) y un indio (Jeetu Verma), todos ellos clamando venganza contra el tirano Odious.

La temática la hemos visto miles de veces, desde El mago de Oz a Big Fish, pasando por Las aventuras del barón Munchausen, La historia interminable o La escafandra y la mariposa. De muchos de estos films bebe The Fall, consiguiendo crear, pese a todo, su propio lenguaje y universo rebosante de colores y contrastes. La belleza de las imágenes hará que seamos incapaces de apartar la mirada, logrando un gran equilibrio con las escenas dentro del hospital.

Si bien, la mayoría de estas historias hacen hincapié en el aspecto real de la misma, The Fall da rienda suelta a la fantasía y nos centra en ella. Desde el mágico viaje de los héroes entendemos la historia del hospital y los giros que en ella puedan darse, interactuando entre ambas en varias ocasiones.

Y es que The Fall no es un film pesado, no apuesta por un guión denso, sino por una ligera historia de romance y aventuras, piratas y espadachines, apoyada en un empaque visual cuidado al extremo. Música de Beethoven para abrir el film, guiño a Dalí en su fotografía, y mucho oficio para una cinta que carece de efectos digitales y donde cada escena está perfectamente coreografiada.

Puede que Tarsem Singh no pase de ser, para algunos, un excelente director de fotografía pero tan sólo un pretencioso director. No es mi caso, la propuesta entra por los ojos, y ya no nos abandona, con una historia que sostiene las dos horas de metraje y que si algo podemos reprocharle es su linealidad.

Otro factor que llama la atención del director indio es su astucia, consiguiendo una de las actuaciones infantiles más frescas de los últimos tiempos gracias a engañar a Catinca y a parte de los actores haciendo creer que Lee Pace realmente no podía caminar. Hechos como este, y su labor buscando localizaciones durante sus trabajos de publicista avalan la validez de Tarsem Singh como director. O eso opinan también Fincher, Jonze y el jurado del festival de Sitges.


Como he comentado antes, el reparto está perfecto, víctima de los trucos del director. Muchos de ellos repiten papel, exagerados en el cuento, comedidos en la vida real. Pero la casi totalidad del film gira entorno a Lee Pace y Catinca Untaru, donde incluso podemos decir que la joven se come al actor americano, correcto, eso sí. Las escenas del hospital que suceden entre ambos, fluyen, denotando una complicidad entre ambos actores que huye del artificio acostumbrado en otro tipo de films.

El guión es la faceta más floja del film, un artefacto a disposición de las imágenes, que consigue hilvanar una historia sencilla, llana y amable. Sin aires de trascendencia, la historia fluye y viaja entre ambos mundos, cimentando la composición de los protagonistas para después precipitarse a una resolución que se antoja caprichosa. No podemos negar el buen sabor de boca que nos deja, como tampoco negaremos sus lagunas e incoherencias.

En definitiva, The Fall es asombrosa, simbólica, apabullante, pero también fácil. Un espectáculo de obligado visionado, con multitud de referencias y un universo difícilmente hayable incluso fuera de una sala de cine. Una película excelente que raya lo magistral en forma, y el absurdo en fondo.

Lo mejor: Lo que se lleva la retina.

Lo peor: Lo que se lleva el espíritu.

El dato: Googly es el nombre de la productora, y Wallace, el mono, lleva su nombre en honor de Alfred Russell Wallace, padre junto a Darwin de la teoría de la selección natural.

8 comentarios:

troncha dijo...

De todas maneras este director nos tiene acostumbrados siempre un poco a lo mismo en la celda, pasaba algo similar, mucho espectaculo visual, pero poca chicha.

Saludos...

tomas dijo...

Qué ganas de verla tras leerte, y eso que no soy adicto al cine que se aparte de la realidad (ya ves, soy masoquista). Pero dices que tiene influencias multidisciplinares, como la de Dalí...sólo por ese motivo la veré.

Un saludo!!!

redrum dijo...

Troncha, te aseguro que en este caso no es un despropósito, pero se queda corto. Igualmente deja muy buen sabor de boca. No dudes que es la apuesta más atractiva de la cartelera.

Tomás, tú sabes lo triste que sería el mundo sin imaginación y sin Apetinas... Igualmente, si te da pereza o crisis, no hace falta que pases por taquilla porque está en DVD ;)

Tienes el guiño a Dalí en el minuto 0:47 del trailer, e igualmente, un film que usa la gloriosa 7º sinfonía de Beethoven y tiene detrás a Jonze y Fincher no puede ser malo.

¡1 saludo y gracias por comentar!

videodromo dijo...

tengo unas ganas de verla, no sabes cuantas. Estoy arañando el parqué de la envidia que me das sólo por haberla visto.

redrum dijo...

Jajajaja! Amigo Alfie, si las prisas te pueden, puedes optar por no pasar por las salas, como hice yo ;)

Espero vuestras impresiones, muchachos!

¡1 saludo y gracias por comentar!

Mr. Lombreeze dijo...

Esta película es visualmente hermosa pero argumentalmente es una tomadura de pelo y una memez.
***SPOILER***
Casi me descojono cuando muere el mono...
Lo único emocionante son las imágenes de archivo finales homenaje a los pioneros especialistas. Y la 7 de Beethoven, of course.
***FIN DEL SPOILER***
Chorrada enorme. Lo mejor son los créditos iniciales.
Con los anuncios tan buenos que hacía este hombre...

redrum dijo...

Mr.Lobreese! No me extraña que la gente se altere con sus comentarios...

Obviamente lo absurdo que resulta algo es totalmente subjetivo, y a mí la historia no me resultó del todo descartable. Hay que tener en cuenta que es una historia para una niña, y que se toma todas las licencias del mundo. No me entusiasmó, pero oiga, la belleza atonta los sentidos...

Lo del mono es de traca, cierto, así como la batalla final, o las palomas posadas en el hombro de la dama, visualmente bonito, pero dan ganas de que se caguen y se joda el cuento.

Le puede el ánimo provocador, caballero, sabe que para chorradas ha habido bastantes más este año, que yo aún me parto con la escena del abuelo y el coche en Antes que el diablo sepa que has muerto.

¡1 saludo y gracias por comentar!

Mr. Lombreeze dijo...

No se alteren, que no es para tanto. Solamente es una opinión.
Es cierto que ha habido peores películas este años y, sobre todo, más feas. Me viene a la cabeza "El caballero oscuro"... jajaja.

Es que "Antes que el diablo blablabla..." es de traca. A mí me dicen que no sé de cine porque digo que no me la creo. Creo que el guión es de Shakespeare.